Publicado el 10 de feb de 2013 3:48 pm |

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(Caracas, 10 de febrero – Noticias24).- En la década de los 60, para algunas feministas era una ofensa que un caballero le ofreciese el asiento en el transporte público, hoy día millones de mujeres se quejan de la indiferencia masculina ante el cansancio de las damas, a bordo en las unidades.

La lucha de las féminas por la igualdad de oportunidades en el campo laboral, económico, político, social y cultural trajo consigo un debilitamiento globalizado de la caballerosidad. Entonces, ¿todavía quedan caballeros?, ¿Son estos galantes hombres los que persiguen actualmente las mujeres?. Infobae consultó al respecto a cuatro damas con “opinión calificada” y estas fueron sus respuestas.

Eugenia De Chikoff: “No está bien que la mujer sea omnipotente ni que avasalle al hombre, no debe hacerle sentir que lo supera porque entonces viene la enemistad. Ellos dejan de ser educados por venganza. Hoy ellas son más fuertes, antes también lo eran, solo que no lo demostraban”.

Valeria Schapira: “Ellos están menos caballeros y nosotras menos damas”. “Para mí es un tema generacional. En la época de mi papá no se concebía que un hombre invitara a una mujer y no le abriera la puerta del auto. Si yo salgo con un hombre, me gusta que me agasaje, que me invite y pague. Si después terminamos siendo pareja podemos compartir los gastos: ser caballero no es tener que mantener a una mujer, tiene que ver con el cortejo”.

Fernanda Gil Lozano: “Siempre intento pagar lo mío porque, que alguien te pague la cuenta, implica muchas cosas: el que paga tiene la capacidad de decisión, desde qué es lo que se come hasta dar por terminada la cena, lo que no ocurre cuando se está en el rol de invitada”.

“Cuando un ama de casa me dice que no trabaja me da mucha bronca, porque sí que es un trabajo que no tiene descanso ni horario y no se lo reconoce como tal. Pero si no lo hacen, se las señala en falta. Cuesta mucho tener una verdadera democracia en una familia donde la mujer no maneja dinero, porque, por lo general, los varones son los que deciden las cuestiones monetarias”, prosiguió.

Diana Maffía: “Las actitudes de caballerosidad son consideradas un modo de control patriarcal. Está relacionado con la infantilización de las mujeres. Hasta la década del 60, para la ley ellas eran incapaces de realizar muchas cosas por sí mismas, como administrar su dinero, tener la patria potestad de sus hijos, tomar decisiones sobre ellos o tener determinadas responsabilidades laborales y políticas. Hoy nos parece normal y cotidiano pero costó mucho lograrlo”.

De cualquier modo, las sociedades – al menos las occidentales – deben apelar a la gentileza, sobrepasando todo asunto de género a fin de que la convivencia resulte más amena y cordial entre todos los individuos.

Con información de Infobae