Salida del Reino Unido de la Unión Europea: “El Brexit o huyamos por la derecha”

Foto: AFP

(Caracas, 22 de junio. Noticias24) – El Reino Unido decidirá este jueves si seguirá siendo miembro de la Union Europea, por medio de un referéndum y el economista venezolano, Rafael Antolinez realizó un análisis del proceso, que tituló como “El Brexit o huyamos por la derecha”.

Lea

La posible salida de Reino Unido de la Unión Europea genera gran ruido político en Europa

Obama llega al Reino Unido en pleno debate sobre la permanencia en la UE

A continuación el artículo completo del economista Rafael Antolinez:
“El Brexit o huyamos por la derecha”
Este jueves 23 los votantes británicos decidirán con su voto acerca de la posibilidad de romper con el proceso de integración más avanzado, la Unión Europea. Diversas son las razones que arguyen aquellos que desean la salida del Reino Unido. No tener las ataduras restrictivas que impone el Parlamento de la Unión Europea desde Bruselas.

La necesidad de gestionar sus propias políticas abandonando aquellas que, desde su perspectiva, han frenado su crecimiento económico; la posibilidad de decidir sobre la aceptación de migrantes sin la imposición de las cuotas acordadas por la UE y la capacidad de desarrollar una política de visados autónoma, jaqueando el Tratado de Schengen, aspecto crítico de la UE.

Esos argumentos han sido controvertidos por aquellos que estiman una hecatombe económica y social si se concretase la salida. Para ello han apelado a los datos y pronósticos oficiales que han relievado que el PIB del Reino Unido podría contraerse en casi un 4%, en un plazo de dos años; el desempleo crecería en casi 550.000 nuevos desempleados y el valor de a libra esterlina retrocedería en un 12%. De hecho, desde el inicio del proceso que concluirá con el referéndum del jueves 23 de junio, la moneda británica se ha depreciado en casi un 6%.

Sin embargo, más allá de las razones y los efectos de corto plazo, existen factores estructurales que parecieran señalar con mayor vigor las causas por las que sectores de la derecha quieren la salida de la Unión Europea. El capitalismo británico ha devenido en una economía rentista, cuya plusvalía proviene no de la producción de bienes y servicios sino de la generación y prestación de servicios, especialmente los financieros. Esto ha forzado a la población a convertirse en consumidores de productos importados, financiando las compras extranjeras con los recursos generados por los servicios financieros y de negocios.

Todo este modelo podría entrar en crisis si se concreta la salida, toda vez que las discusiones que se adelantan sobre el Sistema Europeo Unificado de Pagos (SEPA por sus siglas en inglés), que propugna la armonización y estandarización de las operaciones bancarias y de las cámaras de compensación para los países de la UE, exigiría la exclusión del sistema bancario británico y agregaría desventajas a las operaciones internacionales en libras esterlinas.

La situación de crisis en Europa se ha venido agravando por la aplicación de las reformas neoliberales que han condicionado una política macroeconómica soportada en austeridad fiscal y en cambios estructurales que han hundido el estado de bienestar; por la entrada masiva de inmigrantes desde el medio oriente y África y las amenazas del terrorismo yihadista.

Ello explica la explosión de chauvinismo y, en el caso especial del Reino Unido, el accionar del UKIP (United Kingdom Independence Party) impulsor protagónico de la ruptura del acuerdo de integración europeo. ¿Qué nación se favorecería de la salida del Reino Unido? Posiblemente en Alemania se sentirán satisfechos, en tanto que principal acreedor de las naciones miembros de la UE y con intereses absolutamente diferentes a las naciones endeudadas como Grecia, Italia, Francia y RU.

La situación macroeconómica muestra que las perspectivas para el Reino Unido no son muy luminosas. A finales del 2015, la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (ORP) estimó un crecimiento del PIB para 2016 y 2017 del 2,4 y 2,5 %. El Banco de Inglaterra ajustó las cifras reduciéndolas al 2,2% y 2,3% respectivamente. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estimó que esos valores eran excesivamente optimistas y las ubicó en 2.1% y el 2%.

El consenso entre los economistas, es que el crecimiento será menor y probablemente se oriente al 1%, para ambos años. Por ello habrá que esperar hasta el viernes 24 para conocer que han decidido los votantes británicos y para pergeñar en las evoluciones que se entronizarán a partir de este referéndum.

Realizado por: Rafael Antolinez/ Noticias 24

Además

Condenan a un francés a 16 años de prisión por violar a 66 jóvenes

Evo Morales acusa a Almagro de promover intervención estadounidense contra Venezuela