Temer evalúa eliminar privilegios a Luiz Inácio Lula da Silva en la cárcel donde cumple su condena

Foto: EFE

(Caracas, 10 de marzo – Noticias24).- El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva podría estar viendo televisión o disfrutando de algunas horas de luz natural, pero ha pasado sus primeros días de cárcel leyendo en su cuarto, según informes de la prensa local.

Por haber sido dos veces mandatario de Brasil, Lula cuenta con un equipo de ocho asistentes, incluyendo cuatro guardaespaldas. Pero el actual presidente, Michel Temer, evalúa la posibilidad de quitarle ese privilegio ahora que está en prisión, afirmó un portavoz del palacio de Planalto.

El líder de la izquierda fue encarcelado el sábado para empezar a cumplir una pena de prisión de 12 años y un mes.

Pero las condiciones de su encierro poco se parecen al abarrotado sistema carcelario brasileño.

Lula duerme en un moderno edificio inaugurado bajo su mandato, en febrero de 2007, como indica su nombre estampado en letras doradas en la entrada del establecimiento.

La “sala” tiene unos 15 metros cuadrados y no es precisamente una celda: se utilizaba hasta ahora para recibir abogados u otros huéspedes que precisaban pernoctar en la sede policial.

A diferencia de lo que ocurre en las cárceles convencionales, aquí Lula no tuvo que raparse ni usar uniforme.

Cuenta con baño privado, ducha de agua caliente y un armario. El juez Sergio Moro le permitió tener una TV en el cuarto.

El domingo, durante su primer día en prisión, pudo ver al equipo de sus amores, Corinthians, ganar la final del campeonato Paulista ante el Palmeiras.

Temor de que sufra depresión

Pero a Lula, considerado el político brasileño más influyente durante décadas, puede que esta rutina tranquila y solitaria no le haga nada bien.

“Sus amigos y asesores más cercanos están preocupados con la posibilidad de que entre en depresión”, escribió el martes la columnista Mónica Bergamo, especializada en cobertura política en el diario Folha de Sao Paulo.

Según Bergamo, el principal problema será el aislamiento para un líder acostumbrado a rodearse de gente y a pasar el día entero conversando.

El reporte afirma que el sábado los abogados de Lula fueron de compras para llenar su maleta con sábanas, toallas, almohadas y jabón, objetos personales que no provee la prisión.

Incluso debatieron sobre la posibilidad de comprarle un stock de chocolates.

Lectura

Cristiano Zanin Martins, uno de sus abogados, afirmó el lunes que hasta ahora Lula no ha usado las dos horas diarias al aire libre a las que tiene derecho.

“Estaba bastante feliz por la victoria del Corinthians” y está “leyendo bastante”, reveló Martins después de visitarlo.

Con información de AFP