Excompañero de armas de “El Chacal” critica sus acciones en los atentados de los años 80

Foto: AM Noticias 360/ Archivo

PARÍS, 2 diciembre 2011 (AFP) – “Transformar una mujer en carne picada en la calle Marbeuf, no me parece muy revolucionario”, sostuvo el viernes el alemán Hans Joachim Klein, excompañero de armas del venezolano Ilich Ramírez Sánchez, alias “Carlos”, juzgado por un tribunal francés por cuatro atentados.

El 22 de abril de 1982 un coche cargado con 20 kg de TNT estallaba en la calle Marbeuf en París, cerca de los Campos Elíseos, frente a la sede del diario Al Watan Al Arabi (“La Nación Árabe”), conocido por su oposición al regimen sirio, matando a una mujer e hiriendo a 66 personas.

Entonces, Hans Joachim Klein, actualmente de 63 años, había abandonado hace seis años la organización “revolucionaria” en la cual participó y llevó a cabo, entre 1974 y 1976, varias operaciones armadas bajo la dirección de “Carlos”, hoy en día de 62 años.

Entre éstas figura la toma de rehenes de la Opep en diciembre de 1975 en Viena durante una reunión de ministros del Petróleo que dejó tres muertos.

Citado por la fiscalía para atestiguar sobre aquel periodo durante el cual estuvo con “Carlos”, Klein se mostró severo respecto de su otrora compañero de armas que se reivindica como un “revolucionario profesional”.

“Mandela era una revolucionario, los manifestantes de Dresde en 1989 eran revolucionarios. Pero transformar una mujer en carne picada en la rue Marbeuf no me parece muy revolucionario”, dijo Klein ante el tribunal presidido por el juez Olivier Leurent.

Klein está instalado en Francia después de haber cumplido una pena de cárcel en Alemania por la toma de rehenes de la Opep.

“Nunca tuve discusiones políticas con Ilich Ramírez Sánchez”, sostuvo Klein en la audiencia refiriéndose a la escasa convicción ideológica que atribuye a “Carlos”.

Por otra parte, según Klein “a partir de los años 80, la política de Sánchez era ‘how much’ (cuánto) y eso no tenía nada que ver con la revolución”, agregó Klein, que acusó a “Carlos” de “megalómano” y “mitómano”, además de “asesino a sangre fría de gatillo fácil”.

Esas apreciaciones ya las había expresado a través de la prensa, en su autobiografía o en documentales dedicados a su recorrido como “arrepentido”.

Esta fue la segunda vez desde que fue a la cárcel que Klein se encontró en una misma sala junto a “Carlos”, de 62 años, juzgado desde el 7 de noviembre por cuatro atentados en 1982 y 1983 en Francia que dejaron 11 muertos y 150 heridos.

“Carlos”, detenido en 1994 en Sudán por agentes de inteligencia francesa que lo trasladaron a París en lo que él califica de “secuestro”, cumple condena perpetua en Francia desde 1997 por tres asesinatos en 1975 en la capital francesa.