Publicado el 29 de dic de 2011 12:12 am |

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LA HABANA (AP) — Un contratista del gobierno estadounidense, encarcelado en Cuba, está animado y con buen estado de salud, pero ansioso de estar en casa con su familia y decepcionado de haber sido excluido del amplio indulto a prisioneros anunciado la semana pasada por el presidente Raúl Castro, dijo el miércoles una dirigente judía que lo visitó.

Adela Dworin declaró a The Associated Press que otro líder judío pasó dos horas el lunes con Alan Gross en el hospital militar donde está detenido.

Los tres celebraron la festividad judía de Janucá encendiendo luminarias, comiendo panqueques de papa y compartiendo monedas de chocolate.

“Su salud es muy buena”, dijo Dworin. “Ha subido algo de peso. No está gordo, pero ya no está delgado”.

Pero esa aseveración fue puesta en duda por la esposa de Gross, Judy, quien reveló que viajó hace unas semanas a Cuba a visitar a su esposo y quien dijo que habla por teléfono con él regularmente.

“El se está deteriorando más y más cada día”, escribió en un comunicado. “Me dijo que se siente muy desesperado … Verdaderamente no sé cuánto tiempo más podrá soportar esta dura experiencia”, agregó.

Judy Gross señaló que su esposo de 62 años de edad lloró recientemente por primera vez mientras hablaban por teléfono, y dijo que si pareció alegre frente a Dworin fue sólo por “poner un rostro valiente”.

Foto: Reuters

“Seguimos rogando a las autoridades cubanas para que permitan a Alan venir a casa con nosotros”, escribió, agregando que echando una mirada a las fotografías mostradas por Dworin se puede ver a un hombre que está débil y frágil en comparación a como se veía antes de su arresto.

Según informaciones, Gross había perdido 45 kilos (100 libras) desde que fue detenido en diciembre del 2009.

Gross trabajaba en 2009 en un programa de fomento a la democracia financiado por la agencia estadounidense asistencial USAID cuando fue detenido. Sus simpatizantes dicen que sólo trataba de ayudar a la pequeña comunidad judía en la isla para que mejorara su conexión a internet. Cuba afirma que los programas de la USAID tienen el propósito de buscar un cambio de régimen en la isla.

El contratista estadounidense fue sentenciado a principios de año a 15 años por delitos contra el Estado.

Dworin dijo que Gross, oriundo de Maryland, manifestó su amor por el pueblo cubano y expresó la esperanza de que se le permita volver a Cuba cuando sea liberado. También anhela profundamente volver a casa con su familia, indicó Dworin y enfatizó que Gross mantuvo una actitud firme durante la visita.

Foto: Reuters