Publicado el 16 de abr de 2012 6:12 pm |

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Foto: EFE/ENRIQUE GARCÍA MEDINA

(Madrid – DPA, 16 abril de 2012).– La noticia sobre la expropiación de YPF estuvo precedida por numerosas advertencias del gobierno de Mariano Rajoy a Argentina. Y sin embargo, el anuncio de la intervención inmediata de la filial de Repsol pareció tomar hoy por sorpresa a España, cuyo Ejecutivo condenó la decisión en duros términos pero sin anticipar ninguna respuesta.

Video: Youtube / 16 de abril de 2012

Las acciones de Repsol habían subido hoy incluso un 0,6 por ciento al cierre de la Bolsa de Madrid después de que durante el fin de semana el gobierno argentino mantuviera el silencio sobre sus planes y, en España, el ministro de Industria, José Manuel Soria, afirmara que la situación en torno a YPF estaba “encauzándose”, lo que hacía pensar que la amenaza se había relajado.

Tras anunciar la presidenta argentina, Cristina Fernández, la expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF, el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, convocó una reunión de urgencia con Soria y su titular de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, quienes se pronunciaron en duros términos sobre la decisión y anunciaron medidas “claras y contundentes” en defensa de los intereses de Repsol, pero sin precisar cuáles.

“Es una pésima decisión para España y para Argentina”, dijo García-Margallo al dirigirse a los periodistas en horas de la noche, mientras que Soria afirmó que la expropiación es un “clarísimo gesto de hostilidad” contra España y su gobierno, que rompe además un pacto verbal del 28 de febrero entre Madrid y Buenos Aires según el cual los problemas en torno a YPF se solucionarían de manera amistosa.

INFOGRAFÍA: GUSTAVO IZÚS LL / AFP

El canciller español recordó además que “España acudió al socorro de Argentina cuando pasaba sus peores horas”, y constató que la decisión del gobierno argentino “rompe el clima de cordialidad y amistad” en las relaciones bilaterales.

La crisis en torno a YPF, en la que Repsol disponía hasta ahora de casi el 60 por ciento de las acciones, se recrudece pocas horas antes de que Rajoy inicie mañana martes su primera gira latinoamericana, con escalas en México y Colombia. Un viaje sobre el que seguro sobrevolará la decisión del gobierno argentino.

Rajoy, en el poder desde finales de diciembre, prometió que una de las prioridades de su mandato será defender las inversiones de las empresas españolas en el exterior, motivo por el cual -según fuentes de su gobierno- asistirá mañana en la localidad mexicana de Puerto Vallarta al Foro Económico Mundial para América Latina, para después visitar a los gobiernos de México y Colombia.

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En los últimos días, comentaristas de la televisión española estimaron que Rajoy no visitaría Buenos Aires en su primera gira por la región para evitar un desplante de la presidenta Fernández, quien podría no recibirlo en medio de las crecientes tensiones en torno a YPF, cuyo negocio representa algo más del 50 por ciento de la producción total de hidrocarburos de Repsol y alrededor del 40 por ciento de sus reservas.

“La decisión del gobierno argentino rompe el clima de cordialidad y amistad entre ambos países”

Por el momento, después de las primeras reacciones, reina la incertidumbre en torno a la respuesta que podría adoptar España frente a la decisión del gobierno de Fernández. La semana pasada, después de que trascendiera a la prensa argentina la propuesta legislativa para tomar el control sobre YPF, varios miembros del Ejecutivo español contestaron al unísono que cualquier “agresión” contra Repsol sería interpretada como una agresión contra España y desataría las acciones pertinentes.

García-Margallo convocó el viernes al embajador argentino en Madrid, Carlos Bettini, para trasmitirle las preocupaciones españolas y tras el encuentro no descartó incluso una ruptura en las relaciones, si bien consideró que sería “el peor de los escenarios” y llamó al diálogo y al sentido común, un llamado que no parece haber hecho efecto.

El secretario de Estado para la Unión Europea (UE), Iñigo Méndez de Vigo, fue más duro en sus advertencias y consideró que Argentina podría convertirse “en un apestado internacional” si rompe “las reglas del juego” en cuanto a garantías legales para las inversiones internacionales. Incluso, llegó a amenazar con que “no habrá avances” en las negociaciones para la firma de un acuerdo de asociación entre la UE y el Mercosur, bloque liderado por Argentina y Brasil.

“No se descarta una ruptura en las relaciones, sería el peor de los escenario

La Comisión Europea se puso del lado de España y afirmó, a través de un portavoz, que la expropiación de la filial de Repsol supone una señal “muy negativa” del gobierno argentino de cara a los inversores extranjeros. No obstante, fuentes en Bruselas indicaron la semana pasada que la crisis en torno a YPF es contemplada como un “problema bilateral” entre Argentina y España que por el momento no tendrá repercusiones en las negociaciones UE-Mercosur.

Al margen de las decisiones políticas que puedan tomar Madrid o Bruselas para defender los intereses de Repsol, analistas de mercados citados por medios españoles consideran que el resto de grandes empresas del país presentes en Argentina -desde BBVA, hasta Gas Natural Fenosa o Telefónica- no deben en principio sentirse amenazadas por la expropiación de YPF, y estiman que el principal afectado será la credibilidad del gobierno argentino.

La empresa británica Capital Economis opinó por ejemplo que la decisión argentina de intervenir la petrolera es “negativa para las ya de por sí pobres expectativas de inversión a largo plazo de Argentina”, y avanzó que podría provocar una “retirada” de las inversiones extranjeras en otros sectores.