Nicaragua revive su sueño de construir un canal interoceánico alternativo al de Panamá (+video)
Publicado el 08 de jun de 2012 2:16 pm |
(MANAGUA, 8 de junio. AFP) - Nicaragua revivió esta semana su viejo sueño de construir un canal interoceánico alternativo al de Panamá, con un ambicioso proyecto de 30.000 millones de dólares, que según el gobierno erradicará la pobreza, pero que es considerado poco realista por algunos sectores.
“Esta iniciativa es la culminación de una aspiración histórica de Nicaragua de aprovechar su geografía y recursos para crear” la segunda vía interoceánica en el continente, afirmó el asesor para asuntos ambientales de la Presidencia, Jaime Incer.
El gobierno de Daniel Ortega envió el martes al Congreso el proyecto de ley para la construcción del “Gran Canal Interoceánico”, que no se concretó a inicios del siglo XX debido a intereses geopolíticos de Estados Unidos, que optó por hacerlo en Panamá, en medio de conflictos internos en Nicaragua.
La iniciativa, que será estudiada la próxima semana, propone construir el Canal en 10 años a través de seis posibles rutas de más de 200 km que serán determinadas en estudios de factibilidad, valorados en 350 millones de dólares, precisó Incer a la AFP.
El gobierno propone que 51% de las acciones del Canal sean del Estado y el resto quede en manos de la empresa inversora, y afirma que China, Venezuela, Brasil, Rusia, Japón y Corea del Sur han expresado interés en participar del financiamiento de las obras.
No obstante, críticos dudan que sus ofertas se materialicen a corto plazo, entre otros debido a la situación económica mundial y la inseguridad jurídica que hay en el país. Algunos señalan que el anuncio pretende desviar la atención de escándalos internos.
“Difícil que pueda concretarse en los próximos años. Europa está en recesión, Japón también, China dejó de crecer y Rusia” -país al que el gobierno sandinista apunta como el gran inversor- “esta económicamente deprimida”, dijo a la AFP el jurista y excongresista José Pallais.
Pallais reconoce que el Canal “mejoraría las condiciones económicas” de Nicaragua -segundo país más pobre de Latinoamérica después de Haití-, pero opina que por ahora solo es un “sueño” difícil de vender.
“Tal vez China”, pero no creo que en estos momentos tenga interés en hacer “grandes inversiones” en el país, opinó el analista Carlos Tünnerann, para quien el proyecto “es una venta de ilusiones” ante la pobreza que agobia a casi la mitad de los 5,8 millones de nicaragüenses.
No obstante, Incer sostiene que el gobierno recibió ofertas de “firmas extranjeras”, aunque reconoció que para su inicio aún “falta mucho tiempo”.
Una delegación del gobierno viajó esta semana a Bruselas para promover el proyecto en una conferencia mundial sobre canales interoceánicos auspiciada por la Real Academia de Ciencias Marítimas de Bélgica, según el funcionario.
El gobierno argumenta que el actual Canal de Panamá es “insuficiente” para atender la demanda mundial y que Nicaragua reúne las condiciones para crear una vía alterna.
El asesor presidencial sobre políticas públicas Paúl Oquist destaca los ingresos por tránsitos en el Canal de Panamá, de unos 1.730 millones de dólares al año.
El gobierno no descarta usar las aguas del río San Juan, fronterizo con Costa Rica, motivo de numerosos conflictos entre los dos países desde el siglo XIX.
Apenas anunciado el proyecto, San José pidió a Managua explicaciones sobre el alcance de las obras que irónicamente calificó de “faraónicas”, alegando violación de tratados limítrofes. “Nos debe importar un comino” lo que diga Costa Rica. No tienen ninguna injerencia”, respondió Incer.
Sin embargo, el funcionario advirtió que “el río ya no tiene la profundidad ni el caudal de hace 150 años” y que podrían considerar otras rutas en la región del Caribe, por lo que recomendó estudiar si el Cocibolca, de 8.624 Km2, tiene “la hondura suficiente”.
En su primer mandato, Ortega -tres veces presidente- había descartado el Cocibolca por el impacto ambiental de la iniciativa.
Panamá no ha reaccionado al anuncio de Nicaragua. Anteriormente, analistas panameños han señalado que es inviable la idea porque no existe negocio para dos canales.
El Canal de Panamá, inaugurado en 1914 y en manos panameñas desde 1999 -desde entonces dejó 6.577 millones de dólares al país-, se encuentra incluso en un gigantesco proyecto de ampliación.
