Publicado el 10 de jun de 2012 10:27 am |
(París, 10 de junio. AFP).- El Partido Socialista y el resto de los partidos de izquierda se impusieron hoy en la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas por el 46,77 % frente al 34,07 % de la derecha, según resultados oficiales definitivos.
El Ministerio galo del Interior añadió que el recuento sitúa al ultraderechista Frente Nacional (FN) en tercera posición, con el 13,6 % de los sufragios.
La primera ronda de los comicios legislativos, cuya segunda vuelta se disputará el 17 de junio, alcanzó una abstención del 42,77%, según los datos oficiales, por encima del 39,6 % de la primera ronda de las elecciones precedentes, en 2007.
Estaban convocados a votar 46 millones de franceses, para renovar la composición de la Asamblea Nacional, por escrutinio mayoritario y con 6.603 candidatos distribuidos en 577 circunscripciones, por otros tantos escaños de la Cámara Baja.
Primera vuelta de las elecciones legislativas de Francia
Los franceses votaron el domingo en la primera vuelta de las elecciones legislativas, con la izquierda como favorita, un mes después de que el socialista François Hollande fuera elegido presidente.
La segunda vuelta tendrá lugar el 17 de junio.
Según las encuestas, la izquierda es la gran favorita, pero se ignora por el momento si el Partido Socialista (PS) y sus aliados ecologistas obtendrán la mayoría absoluta o si deberán apoyarse en la izquierda radical.
La tasa de participación alcanzaba 21,06% a las 10H00 GMT, en baja con respecto a la votación precedente en 2007 a la misma hora (22,56%), según las cifras del ministerio del Interior.
Como es siempre el caso, esta participación también es inferior a la registrada a la misma hora en la primera vuelta de la elección presidencial el 22 de abril (28,29%).
El nuevo presidente François Hollande, elegido el 6 de mayo, que no cesó de pedir a los franceses “una mayoría amplia, sólida y coherente” para “llevar a cabo el cambio que los franceses han pedido” en la presidencial, votó en Tulle (departamento de Corrèze), su bastión electoral.
Recibido con aplausos, el jefe de Estado no estaba acompañado por su compañera, Valérie Trierweiler.
El primer ministro Jean-Marc Ayrault votó en Nantes, ciudad de la que es alcalde y en la que se presenta a un sexto mandato de diputado.
Ayrault recalcó que “necesita la legitimidad de los ciudadanos (…) para aplicar el proyecto presidencial“.
Por otra parte, Jean-Marc Ayrault se congratuló por la ayuda propuesta a España por la Unión Europea. “Es una buena decisión”, pero “se necesitarán otras para reactivar el crecimiento”, dijo.
El ex presidente Nicolas Sarkozy votó en el distrito XVI de París, sin hacer declaraciones. Estaba acompañado de su esposa Carla Bruni-Sarkozy.
Los sondeos convergen ampliamente en el nivel de las intenciones de voto: los socialistas y los otros partidos de izquierda tendrían de 31,5 a 32%, los ecologistas 5-5,5%, la izquierda radical 7,5-8%, la extrema izquierda 1-1,5%, la derecha entre 33,5 y 35% y la extrema derecha 15-16%.
La participación será decisiva en estas elecciones, ya que pueden mantenerse en la segunda vuelta los candidatos que hayan obtenido en la primera al menos 12,5% de los votos de los electores inscritos.
Esto significa que si la participación fuese del 60% (como esperan los institutos de sondeos), un candidato tiene que obtener 21% de los votos expresados para participar en la segunda vuelta.
Tres sondeos concuerdan en que el conjunto de la izquierda (PS, izquierdas diversas, ecologistas y Frente de Izquierda) obtendría la mayoría absoluta de los escaños tras la segunda vuelta (es decir al menos 289 curules): 297 a 349 escaños (Ipsos), 305 a 345 (TNS Sofres), 326 a 368 (OpinionWay).
Para el PS es una señal alentadora el resultado de la primera vuelta de la votación de los franceses residentes en el extranjero, en la que los candidatos socialistas encabezaron los resultados en seis de las once circunscripciones.
Los socialistas quieren ser mayoritarios, de ser posible sin necesitar el apoyo del Frente de Izquierda.
Por su lado, la derecha espera limitar las pérdidas y evitar que el PS obtenga la mayoría absoluta.
Después de la derrota de Sarkozy en la presidencial, su partido, la UMP, mayoritario en la asamblea saliente, afronta estas elecciones doblemente amenazado: por la izquierda, impulsada por la victoria de Hollande, y por el ultraderechista Frente Nacional que, alentado por el buen resultado de su candidata Marine Le Pen en la primera vuelta de la presidencial (17,9%), espera volver a tener diputados en la Asamblea Nacional.
