Publicado el 13 de jun de 2012 9:48 pm |
(Járkov, 13 de junio – EFE).- Dos grandes goles de Mario Gómez en el primer tiempo le han valido a Alemania para llevarse la victoria ante Holanda (2-1), el subcampeón mundial, y poner un pie y medio en la siguiente fase, mientras que complica el futuro de los holandeses que ya no dependen de sí mismos.
Con un juego muy práctico y eficaz, los de Joachim Löw no tuvieron problemas para sumar su segunda victoria en la competición. Holanda, que acortó distancias a 18 minutos para el final, no pareció tener un plan, y cuando lo tuvo ya era demasiado tarde.
Sin ideas, pese a la multitud de recursos, los holandeses, obligados a ganar, salieron convencidos a resolver, pero no tuvieron fútbol ni ocasiones. Los alemanes, sin tantas urgencias después de la victoria en el estreno, esperaron su oportunidad, amasaron el partido a su ritmo y nunca se vieron exigidos.
El equipo de Löw estuvo excelso en la pausa y en la aceleración. Los holandeses recuperaron a Joris Mathijsen en el centro de la defensa, los germanos alinearon al mismo equipo que derrotó a Portugal, y desmontaron a los ‘oranje’ a base de pegada.
Lastrados por la falta de creatividad de los holandeses, con Mark van Bommel y Nigel de Jong en el doble pivote, quien dirigía las operaciones era Wesley Sneijder.
El individualismo de Arjen Robben por la derecha, la ausencia en el juego de Ibrahim Afellay, y la nula participación de Robin van Persie, hizo que el juego al pie del equipo de Bert van Marwijk resultara ineficaz. Los alemanes ni se inmutaron ante el inocente rondo que planteaban los holandeses, y a la primera que tuvieron, casi marcan sin querer.
Un rechace de van Bommel dio opción a un remate de Mesut Özil que se estrelló en el poste (m.8). Sin creación, simplemente aprovechando un minierror del rival, los alemanes ya habían tenido su primera ocasión.
Van Persie, muy desasistido, vivía de los balones largos de los centrocampistas, un recurso extraño en una selección que apuesta por la creación. Y en la segunda ocasión, los holandeses se acordaron del célebre axioma de Gary Lineker: “El fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11, y en el que al final siempre ganan los alemanes”.
Los dos mediocentros dejaron maniobrar a Bastian Schweinsteiger, la dupla de centrales se despistó en la marca de Mario Gómez, y el nueve alemán, en una acción en la que puso en entredicho las leyes de la física y sus 190 centímetros, controló el balón con clase y batió al meta holandés en el minuto 24.
El 0-1 aún generó más dudas en los ‘oranje’. Desnudado su centro del campo, percutiendo por la derecha para aprovechar los errores en la marca del joven Willems, los alemanes demostraron que en el fútbol, economizar es muchas veces preferible a atacar sin un plan.
Otro error en defensa de los holandeses permitió a Holger Badstuber rematar solo desde el área pequeña. A la siguiente oportunidad, los de Löw ya no perdonaron. De nuevo, Mario Gómez, ahora en una jugada desde la derecha que culminó con un tiro cruzado. El 0-2, a siete minutos para el descanso, ya fue demasiado para la desarmada Holanda.
Van Marwijk dejó en el vestuario a Van Bommel y a Afellay, puso en juego a Rafael van der Vaart en la medular, y a Klaas-Jan Huntelaar arriba. Poco cambió, Alemania puso la pausa y la aceleración. El elegante Mats Hummels tuvo el 0-3. Holanda seguía perdida.
Con más densidad de jugadores en ataque, los holandeses jugaron más minutos en el campo contrario. Van Persie tuvo una buena oportunidad que abortó Neuer (m.58), la siguiente aproximación de los ‘oranje’ también fue por medio de un tiro de lejos, esta vez por parte de Sneijder (m.68).
Robben, en una de las pocas veces que superó a Phillip Lahm, sirvió a Sneijder, pero el defensor Jeróme Boateng salvó en última instancia. Fue la clase de Van Persie la que le dio un respiro a su equipo. El delantero del Arsenal, en una jugada individual, remató desde fuera del área y batió a Neuer (1-2).
Con 18 minutos para el final, Holanda soñaba. Alemania seguía a lo suyo. Pero el escenario cambió. Van Persie jugó más cerca de Huntelaar, creció el juego de los de van Marwijk, aunque sin reflejo en el marcador.
Los alemanes tiraron de oficio y se llevaron una victoria que les acerca a la siguiente ronda. Holanda tendrá que esperar un milagro, siempre que gane su último partido ante Portugal.
Ficha del partido:
Holanda (1): Stekelenburg; Van der Wiel, Heitinga, Mathijsen, Willems; Van Bommel (Van der Vaart, m.46), Nigel de Jong; Robben (Kuyt, m.83), Sneijder, Afellay (Huntelaar, m.46); y Van Persie.
Alemania (2): Neuer; Boateng, Hummels, Badstuber, Lahm; Khedira, Schweinsteiger; Müller (Bender, m.90+2), Özil (Kroos, m.81), Podolski; y Gómez (Klose, m.72).
Goles: 0-1, m.24: Gómez. 0-2, m.38: Gómez. 1-2, m.72: Van Persie.
Árbitro: Jonas Eriksson (SUE). Mostró cartulina amarilla a de Jong (m.80), Boateng (m.87) y a Willems (m.90).
Incidencias: Segundo partido del Grupo B, disputado en el Metalist Stadium de Járkov (Ucrania), ante unos 35.000 aficionados.
