Publicado el 20 de jun de 2012 5:23 pm |

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(Bogotá, 20 de junio – DPA).- Cuatro personas murieron y 11 resultaron heridas hoy en el ataque de un grupo armado contra un autobús que se desplazaba por el departamento colombiano de Nariño (suroeste), en una acción atribuida por autoridades locales a la guerrilla de las Farc.

El vehículo recorría con 18 pasajeros el trayecto entre Barbacoas y Pasto, la capital de Nariño, cuando se produjo el tiroteo entre los poblados de Altaquer y Ospina Pérez.

Según la cadena de radio Caracol, el grupo armado habría iniciado el fuego cuando el chofer del bus se negó a detenerse en un retén.

El gobernador de Nariño, Raúl Delgado, dijo que entre los cuatro muertos se encuentra una mujer embarazada y que tres menores de edad están entre los heridos.

Tres personas murieron de forma inmediata por las ráfagas de fusil, mientras que la cuarta víctima falleció cuando recibía atención en un hospital de Altaquer.

“Este tipo de actos que atentan contra la vida, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario no tiene justificación alguna“, dijo Delgado.

“Este tipo de actos que atentan contra la vida, los derechos humanos”.

Por su parte, el subsecretario de Gobierno de Nariño, Xavier Hernández, catalogó de “demencial” lo ocurrido y dijo que en esa zona operan las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

El comandante de la Policía Nacional en Nariño, el coronel Hugo Díaz, apuntó que integrantes del frente 29 de las Farc interceptaron el vehículo y no dejaron que los pasajeros descendieran.

Por otra parte, presuntos guerrilleros activaron un explosivo contra un oleoducto en el departamento de Arauca (noreste), fronterizo con Venezuela, lo que ocasionó una emergencia ambiental por el derrame de petróleo en un río y dos quebradas.

El atentado fue perpetrado en el caserío El Consuelo, en jurisdicción del municipio de Saravena. El oleoducto ha sido atacado con explosivos muchas veces en los últimos años por las Farc y el también guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Asimismo, ocho locales comerciales sufrieron daños considerables por la activación de una bomba de poder medio en el municipio de Algeciras, en el departamento de Huila (suroeste). La sede de la Alcaldía sufrió algunos daños menores.

El coronel del Ejército Carlos Gordillo acusó del hecho a la columna “Teófilo Forero” de las Farc.

Los ataques en Nariño, Arauca y Huila ocurrieron un día después de dos atentados cometidos en el departamento de Cauca (suroeste), también atribuidos por las autoridades de esa provincia a las Farc.

El primer ataque fue perpetrado mediante la activación de tres bombas que causaron serios daños a la estructura de un puente sobre el río Ovejas, entre las ciudades de Cali y Popayán, capitales de los departamentos de Valle del Cauca y Cauca, respectivamente.

Cuatro personas que se desplazaban en motocicletas sufrieron heridas, por lo que fueron llevadas a un hospital del municipio de Santander de Quilichao.

El segundo atentado se registró cuando un camión con policías se desplazaba por una calle de Popayán y presuntos guerrilleros activaron una carga explosiva, lo que causó heridas a tres uniformados y cinco civiles.