Publicado el 20 de jun de 2012 6:59 pm |

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Foto: Reuters / Archivo

(Ucrania, 20 de junio – DPA).- Las palabras del futbolista italiano Antonio Cassano durante la Eurocopa reabrieron el viejo debate sobre la homosexualidad en el fútbol, una de las pocas áreas sociales donde sigue siendo un tabú.

El cine, la música y hasta la política dieron ya el paso para hablar abiertamente de la homosexualidad, pero el deporte en general aun se resiste a tratar el asunto, y en particular el fútbol, el deporte de masas por excelencia.

En un mundo eminentemente masculino como el balompié, la homosexualidad surge sólo de forma velada a través de rumores de prensa sensacionalista y de declaraciones excluyentes.

Las últimas, las de Cassano, controvertido futbolista italiano. “Espero que no haya homosexuales en el equipo. Si los hay, problema de ellos”, dijo el delantero. El revuelo obligó poco después a la federación italiana a forzarle a hacer una disculpa pública.

“Espero que no haya homosexuales en el equipo. Si los hay, problema de ellos”

El triste show del ‘azzurro’ en Cracovia“, escribió al día siguiente el diario “La Repubblica”, que criticó las risas con que los periodistas presentes reaccionaron a las palabras del jugador del Milan.

Cassano respondió a las preguntas sobre las palabras del presentador de televisión Alessandro Cecchi Paone, que en una entrevista en radio dijo que había dos homosexuales y un bisexual en la selección italiana.

El propio Cecchi Paone es homosexual y asegura haber tenido relaciones con un futbolista de la selección, que le habría revelado el nombre del otro homosexual “azzurro”.”La República” consideró todo como un “espectáculo años 40″.

“Si tenemos en cuenta que (el seleccionador Cesare) Prandelli le había advertido (de que le harían la pregunta), que no dijo todo lo que pensaba y que quiso pasar del tema rápido, podemos pensar que podría haber sido peor. Faltaban bromas sobre el jabón en las duchas y estaba ya todo completo”, ironizó el diario, que considera las palabras del delantero un “insulto”.

Prandelli escribió precisamente en abril el prólogo de “El campeón enamorado”, un libro sobre la homosexualidad en el mundo de los deportistas escrito por Cecchi Paone, que sin duda ha aprovechado la Eurocopa para revelar detalles y publicitar su libro, contando con la ayuda inesperada de Cassano.

“La homofobia es racismo”

“La homofobia es racismo”, escribió Prandelli. “En el fútbol y en el deporte aún existe un tabú sobre la homosexualidad, cuando la gente debería vivir libre de acuerdo a sus propios deseos y sentimientos”.

Un par de días después, las reacciones públicas sobre sus palabras le llevaron a decir que se sentía “sorprendido”: “Cuando hablamos de amor y sentimientos, la gente debería poder amar a quien quisiera”.

Cecchi Paone, entrevistado por “La Gazzetta dello Sport”, aseguró que quien pone “en problemas a sus compañeros gay es Cassano”.

El periodista y concursante de “reality shows” criticó que Cassano utilizara además la palabra despectiva “frocio” por homosexual. “Prandelli le explicará que el fútbol es como el resto del mundo. Cassano es de otra generación”, justificó al jugador de 29 años.

El periodista Luigi Garlando justificó las palabras en una columna en “La Gazzetta” en la “precaria cultura” de Cassano y cree que el hecho daña a la ética que quiere imponer Prandelli, que pretende que la selección sea “un trampolín de mensajes y modelos de comportamiento”.

Prandelli aseguró que espera que pronto algún jugador se anime a hacer pública su orientación sexual

Prandelli aseguró que espera que pronto algún jugador se anime a hacer pública su orientación sexual. Antonio di Natale, uno de sus dirigidos en el conjunto “azzurro”, sin embargo, lo desaconseja por la presión que supondría para una persona que se expone cada tres días ante 40.000 personas, muchas de ellas deseosas de buscar algo con lo que atacar a los futbolistas.

Cassano no dijo nada nuevo. El seleccionador que llevó a Brasil al cuarto título de campeón del mundo, Carlos Alberto Parreira, aseguró en 2006 que en su opinión un jugador homosexual no sería convocado para una selección brasileña.

El ex seleccionador de Uruguay Jorge Fossatti, en una entrevista en 2004 con el diario “El País” de Montevideo y al ser preguntado sobre si toleraría a un jugador homosexual en su seleccionado, reaccionó así: “Creo que un jugador homosexual no debe estar en una plantilla profesional, existen determinadas normas que deben ser resguardadas. Seguramente encontraré ubicados y desubicados dentro de los homosexuales, pero para mí, un futbolista homosexual sería un trasgresor entre hombres”.

Las declaraciones le valieron una denuncia judicial que se resolvió con una disculpa pública, pero sus palabras dejaron claro que el mundo del fútbol está lejos de la normalización en cuestión de tendencias sexuales.

Diego Armando Maradona utilizó las confesiones de Pelé de haberse iniciado en el sexo con hombres para desacreditar al brasileño

El asunto se ha llegado a convertir en arma arrojadiza en la lucha de egos entre dos de los más grandes del fútbol mundial. Diego Armando Maradona utilizó las confesiones de Pelé de haberse iniciado en el sexo con hombres para desacreditar al brasileño como número uno mundial y minimizar sus problemas con las drogas en tan peculiar carrera. “¿Por qué a Pelé, que debutó (tuvo su primera experiencia sexual) con un chico lo eligen como uno de los mejores deportistas del siglo y a mí, porque uso drogas, me dejan fuera?”, comparó el “Diez”.

El ambiente despreciativo ha sido confirmado por futbolistas de segunda línea que han confesado su orientación sexual y que aseguran saber que otros futbolistas con mayor nombre ocultan su identidad con una doble vida para que no nada afecte a su carrera profesional.

El futbolista Justin Fashanu, que en 1981 protagonizó un gran fichaje por un millón de dólares por el Nottingham Forest inglés, fue un precursor al confesar su condición en 1990 en el diario británico “The News of the World”. En Nottingham nunca alcanzó el nivel mostrado en el Norwich, que fue la causa de su fichaje, y su carrera cayó en el olvido.

Volvió a las portadas de los diarios, pero no por su condición sexual ni por sus hitos en la cancha de fútbol. Se suicidó a los 37 años en una zona miserable de Londres, tras ser acusado en Estados Unidos de abuso de menores, dejando una amarga nota: “Me doy cuenta de que ya he sido considerado culpable y no quiero avergonzar más a mis amigos y mi familia”.

La Federación Inglesa de Fútbol (FA) planteó por primera vez una iniciativa para erradicar la homofobia

El diario británico “The News of the World” publicó en 2006 que “dos estrellas bisexuales hicieron llamadas pornográficas y usaron el celular como juguete sexual“. Dos jugadores de primera división y un conocido “disc-jockey” habían sido grabados con una cámara mientras protagonizaban una “orgía homosexual”. Y había fotos de ellos.

El diario no dijo su nombre, pero de los datos se podía inferir que uno de los participantes en la fiesta era el lateral internacional Ashley Cole, que a través de su abogado entabló una denuncia. Luego un portal de Internet especializado en asuntos “gay” mostró una de las imágenes menos comprometedoras sin las censuras del diario y en ella se reconoce a Cole junto al “disc-jockey” en cuestión.

El defensa posteriormente se querelló también contra el portal de internet “Google”, cuyo buscador relacionaba cualquier búsqueda de el fútbolista con la palabra “gay”. El defensa forma con su bella novia Cheryl Tweedy una de las parejas más famosas de la prensa “rosa” británica.

Pero no todo es oscuro en torno al tema. La Federación Inglesa de Fútbol (FA) planteó por primera vez una iniciativa a la que quiere adherir a todos los equipos para erradicar la homofobia del mismo modo que se lucha contra el racismo desde los años 80.

“Lo importante es sensibilizar a la gente. Con ello ganaríamos mucho”

También en Alemania se dan pasos. “Lo importante es sensibilizar a la gente. Con ello ganaríamos mucho”, señala Christian Deker, portavoz del primer club de fans homosexuales del Stuttgart.

Otro dato de progreso es que en 2007 hubo un Mundial de fútbol gay en Buenos Aires.

Futbolistas estelares como el alemán Mario Gómez o el italiano Claudio Marchisio han defendido públicamente la libertad de la orientación sexual y han apoyado la normalidad.

El periodista canadiense Roger LeBlanc presentó durante un congreso del organismo “Play the Game” una investigación sobre el tema: su conclusión es que hay una “conspiración de silencio” en torno a los deportistas gays, en especial en los deportes que son de contacto y por equipos.

Clubes alemanes como Hertha de Berlín, Borussia Dortmund y Werder Bremen firmaron una declaración en la que se comprometen expresamente a combatir de forma activa cualquier tipo de discriminación y se declaran abiertamente en contra de la homofobia, el odio a los homosexuales.

Pero la utopía parece lejos de cumplirse, sobre todo dentro de la cancha y en el trato de los aficionados.

“Todo el mundo me gritaba en la cancha, fue horrible, mi nivel anímico empezó a bajar rápidamente. Era mucha la hostilidad de la gente, sobre todo, de los contrarios y de gente que me encontraba en la calle. Los directivos no me tomaron como un talento, sino como un problema”, aseguró Wilson Oliver Elías, ex jugador del Nacional de Uruguay y del Portuguesa de Maracaibo de Venezuela sobre su experiencia en el fútbol como homosexual.