Publicado el 05 de jul de 2012 5:28 pm |

  comentarios

(Caracas, 5 de julio – Noticias24).- Ser salvavidas es un trabajo complejo, ya que se debe resguardar la vida de quienes se recrean en las playas o piscinas pero para el joven de 21 años, Tomás López, le costó el empleo.

Mientras realizaba su vigilancia en la playa Hallandale en el norte de Miami, llegaron personas pidiendo ayuda, pues, tenían problemas en la playa vecina.

López respondió a una entrevista ofrecida a la CBS, expresó que no lo pensó si quiera “alguien necesitaba mi ayuda. No iba a decir que no”.

“Alguien necesitaba mi ayuda. No iba a decir que no”.

Sin embargo, sus empleadores no pensaron los mismo, a su juicio, fue un impulso que violó las reglas de la compañía, dejando a sus bañistas en riesgo. Lo rehecho por el joven resultaría un acto de profesionalismo pero aún así fue despedido.

“No me lo comunicaron de malas maneras. Fue más como si sintieran hacerlo. Pero las reglas son las reglas”, dijo el joven salvavidas. Recibió el apoyo de varios compañeros por su acto y en contra de los jefes.

Susan Ellis, representante de la compañía de salvavidas Jeff Ellis y Asociados, señaló que sus acuerdos con el seguro no les permiten salirse de la zona estipulada.

Por otro lado, en defensa de López, personas que estaban cercanas afirmaron que el lugar no quedo desprotegido puesto que estaban sus otros compañeros atentos a cualquier situación.

López manifestó no arrepentirse de lo sucedió y de haber ayudado a alguien y cree que “es ridículo, honestamente, que una señal separe a alguien de estar seguro y de no estarlo“.

Las consecuencias recaen a la empresa Jeff Ellis y Asociados que tendrá que ajustarse a investigaciones para confirmar si el despido fue correcto o no.

Con información de BBC