Publicado el 09 de jul de 2012 9:06 am |
(El Cairo, 09 de julio – Reuters).- El presidente del Parlamento de Egipto dijo que la cámara baja se reunirá el martes, arriesgándose a una confrontación con el Ejército después de que el nuevo presidente islamista desafiara a los generales, al invalidar la disolución de la sede legislativa que los militares ordenaron el mes pasado.
Citado por la agencia de noticias estatal el lunes, Saad al-Katatni, que al igual que el presidente Mohamed Mursi procede de los Hermanos Musulmanes prohibidos durante mucho tiempo, dijo que la cámara baja se reuniría a partir de mediodía del martes (1000 GMT), anulando la decisión judicial y la orden de los militares de hace un mes, antes de que Mursi fuera elegido.
La medida, favorecida por un decreto emitido por Mursi el domingo apenas una semanas después de asumir el cargo, amenaza con generar nueva incertidumbre política en Egipto, con una posible repercusión en la frágil economía y con el fin de las esperanzas de un periodo de calma luego de 17 meses turbulentos tras la caída de Hosni Mubarak.
Sin embargo, en una muestra de que las relaciones entre Mursi y el Ejército están lejos de romperse, el presidente y el responsable del consejo militar aparecieron juntos el lunes en un desfile militar, aparentemente relajados mientras hablaban, mostraron imágenes de televisión.
El consejo militar, que ha gobernado Egipto desde que Mubarak fuera derrocado por una protesta popular en febrero de 2011, entregó sus poderes a Mursi el 30 de junio, pero ha intentado socavar su autoridad poco antes de asumir el poder tras las elecciones del 16-17 de junio.
El consejo había disuelto el parlamento y tomado los poderes legislativos.
Pero en un movimiento que pareció tomar desprevenidos a los generales, Mursi dijo el domingo que iba a convocar al Parlamento y celebrar elecciones legislativas una vez estuviese en vigor la Constitución, que debe aprobarse mediante un referendo.
La disputa es parte de una lucha de poder más amplia que podría tardar años en resolverse, enfrentando a los islamistas, que han permanecido mucho tiempo al margen de la legalidad, con los generales, algunos de los cuales gobernaron Egipto durante seis décadas.
También podría enfrentar a los Hermanos, el mayor ganador hasta ahora de la transformación política de Egipto, contra rivales liberales y el Poder Judicial.
La Corte Suprema, cuyo fallo llevó a la disolución del Parlamento, reafirmó que su decisión era final y vinculante, en un comunicado divulgado luego de una sesión de emergencia en respuesta al decreto de Mursi.
La Corte dijo también que revisará casos que cuestionen la constitucionalidad del decreto del presidente el martes. Funcionarios de la corte dijeron que se presentaron unas 20 demandas contra el decreto.
Los Hermanos minimizaron el enfrentamiento
El Partido Socialdemócrata, que tiene varios escaños en el Parlamento, condenó la convocatoria del presidente y dijo que era una “violación al Poder Judicial” que se asemejaba al actuar del Ejército.
Pero los Hermanos minimizaron el enfrentamiento.
“Juramos que no hay ningún enfrentamiento con el Poder Judicial, y la decisión respeta el veredicto de la corte constitucional“, dijo el asesor presidencial Yasser Ali.
En otra señal de que el Ejército no desafiaría a Mursi, la agencia estatal de noticias informó que guardias en el Parlamento permitieron el ingreso de algunos miembros al edificio el lunes. Había sido declarado fuera de los límites por el Ejército cuando se disolvieron las cámaras.
Los generales también se reunieron el domingo para discutir el decreto pero no divulgaron un comunicado.
