Santos rechaza desmilitarizar el pueblo colombiano de Toribío, que pide el cese de combates
Publicado el 11 de jul de 2012 11:32 am |
(Caracas, 11 Julio-Noticias24).- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, rechazó el miércoles desmilitarizar el pueblo de Toribío, en el Cauca (suroeste), donde la comunidad indígena le exige la salida de la fuerza pública para cesar los combates con la guerrilla, intensificados en los últimos días.
Santos dirigió en Toribío un consejo de seguridad junto a su tren ministerial y otros funcionarios, cuando todavía se escuchaban disparos desde las montañas aledañas y helicópteros militares sobrevolaban la zona para asegurarla, comprobó un fotógrafo de AFP.
“Pedimos al presidente que retire la fuerza militar y que deje en manos de la guardia indígena el control territorial. Igual planteamiento vamos a hacerle a la guerrilla. Si no se retiran seguiremos haciendo la desmilitarización nosotros mismos con nuestras propias manos”, dijo a la AFP Carlos Andrés Alfonso, representante de la comunidad.
Sin embargo, Santos descartó de plano esa posibilidad. “Nosotros también estamos cansados de la guerra, pero por ningún motivo podemos desmilitarizar un solo centímetro de nuestro territorio”, respondió el mandatario al terminar la reunión de gobierno.
Ya previamente el ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, había rechazado el planteamiento de retirar a la fuerza pública de la zona, pese a las críticas de los indígenas, que sostienen que su presencia no les ha brindado protección.
“Nosotros tenemos que seguir copando esas áreas base que las FARC han establecido allá por décadas. Vamos a revisar si tenemos que seguir colocando más tropas para seguir garantizando la seguridad, pero que quede claro que no vamos a bajar la presión”, dijo Pinzón.
El municipio de Toribío, con una población de 26.000 habitantes, ubicado en la zona montañosa del Cauca, entre las ciudades de Cali y Popayán, fue objeto de hostigamientos el fin de semana por parte de la guerrilla de las FARC que dejaron al menos ocho personas heridas y forzaron el desplazamiento temporal de sus habitantes.
Este miércoles seguían hospitalizadas en Cali (500 km al suroeste de Bogotá) una médico y una enfermera a la que hubo que amputarle una pierna, confirmó a la AFP una vocera del Comité Internacional de la Cruz Roja.
Además, el martes, en el municipio de Argelia, también en Cauca, un niño murió y otros cuatro quedaron heridos por el estallido de una motocicleta bomba.
Ante los hostigamientos en la región, miles de indígenas tomaron Toribío el domingo y un día después, apoyados por la guardia indígena, retiraron las trincheras que el Ejército y la Policía mantenían en las afueras de la población para resguardarse de los ataques.
A la vez, cerca de 1.000 indígenas marcharon hacia las montañas que circundan el pueblo para tratar de convencer a la guerrilla de cesar los enfrentamientos.
A principios de junio pasado, también en el departamento de Cauca, un grupo de campesinos expulsó del municipio de Miranda al contingente militar que se encontraba en la zona, en un intento similar por cesar los enfrentamientos con la guerrilla.
Se calcula que la población indígena de Colombia es de un millón de personas, que habita las zonas selváticas y rurales donde es más intenso el conflicto armado.
Las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, comunistas) son la principal guerrilla de este país, con unos 9.200 combatientes y casi medio siglo de lucha armada contra el Estado.
Indígenas recibieron a Santos con abucheos
Los indígenas del Cauca recibieron al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, entre abucheos en Toribío, una pequeña localidad del suroeste del país rodeada de retenes guerrilleros y acosada por las ráfagas de metralleta provenientes de los aviones del Ejército.
Esa ruidosa bienvenida, en la que entre los abucheos se escuchaban gritos como “fuera, fuera”, fue protagonizada por los nasa, el pueblo aborigen mayoritario en el Cauca y el que le hizo vivir a Santos uno de los momentos más incómodos desde que llegó a la Presidencia, en agosto de 2010.
Ese recibimiento se unió a los hostigamientos de los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) previos a la llegada del gobernante y sus ministros.
El acoso de las FARC se tradujo también en la activación de una pequeña bomba a las afueras de la localidad, que en los últimos diez años ha sido objeto de más de 400 incursiones de las FARC.
Con el abucheo, los nasas se manifestaron en contra de la presencia en su territorio de las fuerzas de seguridad del Estado, cuya retirada exigen junto a la de la guerrilla.
El líder aborigen Carlos Andrés Alfonso, consejero de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín), dijo a Efe que su pueblo tiene la legitimidad, por derecho constitucional, para ejercer el control de sus territorios ancestrales.
“No queremos más ejército ni más guerrilla acá”, afirmó Alfonso, quien esperaba en Toribío reunirse con Santos, una cita que finalmente no se celebró.
Desaparece un avión que llevaba a cabo una operación militar contra las Farc
Un avión de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) desapareció con sus dos tripulantes cuando llevaba a cabo una operación militar contra las FARC en el departamento del Cauca, acosado por la guerrilla y donde el presidente Juan Manuel Santos celebró hoy un consejo extraordinario de ministros.
En un comunicado, la FAC confirmó la desaparición de la aeronave e informó que ésta “cumplía operaciones militares en pro de la defensa y protección de la población civil en el área general del departamento del Cauca”.
La Fuerza Aérea “activó sus planes de búsqueda y rescate” para ubicar el avión, al igual que a su tripulación “en el menor tiempo posible”.
La desaparición del aparato militar coincide con una fuerte ofensiva de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a diferentes poblaciones del Cauca que en los últimos días han dejado un niño muerto y al menos otros 15 civiles heridos.
Con información de EFE y AFP
