Publicado el 01 de ago de 2012 10:13 am |
(Bogotá, 01 de Agosto. EFE) – El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y la canciller del país, María Ángela Holguín, entregaron hoy un balance de las relaciones exteriores en los dos últimos años de su Gobierno, frente en el que se destaca la normalización diplomática con Ecuador y Venezuela.
Por su parte, Venezuela pagó deudas a la nación neogranadina, alrededor de 1.000 millones de dólares y las exportaciones colombianas al vecino país podrían cerrar este año en unos 3.000 millones de dólares, indicó Santos.
La deuda total, por concepto de exportaciones colombianas a Venezuela, era de unos 1.200 millones de dólares, pero Juan Manuel Santos explicó que esos 200 millones dólares quedaron pendientes “porque no han podido comprobar bien que nos los debían porque ahí encontramos un poco de exportaciones ficticias”.
“Pero nos han pagado…y ya aumentamos otra vez las exportaciones a Venezuela y este año yo creo que vamos a superar los 3.000 millones de dólares” en ventas al vecino país, destacó Santos en un acto en la ciudad de Pasto, en el departamento de Nariño y a unos 530 kilómetros al suroeste de Bogotá.
La balanza comercial entre Venezuela y Colombia cerró el 2010 en 1.688 millones de dólares, lo que representó un declive de 63% respecto al 2009 cuando se alcanzó un intercambio de 4.616 millones de dólares, de acuerdo a cálculos de la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (Cavecol).
Para el 2008 el comercio binacional fue de unos 6.000 millones de dólares.
El presidente recordó en su discurso, transmitido en vivo por la Presidencia en su página web, que el comercio bilateral se derrumbó “de un día para otro” y Venezuela, que ya venía desde el 2009 atrasando los pagos, dejó de cancelar por esas compras debido a la ruptura de relaciones diplomáticas en julio del 2010.
Los lazos fueron restablecidos un mes después, cuando Santos ya estaba en el gobierno.
La ruptura diplomática se dio en las semanas finales del gobierno del presidente Alvaro Uribe (2002-2010), cuando el 22 de julio de 2010 Bogotá reiteró sus denuncias de que en territorio venezolano, y con permisividad del gobierno del presidente Hugo Chávez, estaban jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Chávez siempre lo ha negado y en su primera reunión con Santos, en agosto de 2010, le garantizó a Colombia que combatiría cualquier presencia de ilegales colombianos.
Santos y Holguín escogieron a Pasto, la capital del departamento de Nariño, en la frontera sur con Ecuador, como punto para la entrega del informe sobre la evolución de las relaciones exteriores de su país desde el 7 de agosto de 2010.
El actual gobernante sucedió a Álvaro Uribe (2002-2010), en cuyo Gobierno los nexos con Ecuador también se rompieron por incidentes en los que estuvo de por medio la guerrilla colombiana, como en el caso de Venezuela.
Horas más temprano, como un anticipo del encuentro en Pasto, la Cancillería colombiana indicó que el informe en este frente abarcaría cuestiones como la diversificación de las relaciones exteriores, la inserción del país en “ejes de integración y desarrollo” e iniciativas como el Plan Fronteras para la Prosperidad.
El mejoramiento de los servicios del Ministerio de Relaciones Exteriores dentro y fuera del país también ocuparon a Santos y a Holguín en esta cita, que tuvo como sede el coliseo de un colegio de la capital nariñense.
La reunión en Pasto hace parte de una gira por el país organizada por el Ejecutivo para dar a conocer los logros del Gobierno en la mitad del mandato de Santos, elegido con el respaldo pleno de Uribe, quien se ha distanciado de su sucesor.
Santos afirma que en dos años Colombia salió del aislamiento internacional
“Hemos logrado jugar un papel muy relevante nuevamente en la región, donde estábamos aislados, donde estábamos en cierta forma arrinconados”, expresó al hacer un balance de su política exterior desde que llegó al poder, el 7 de agosto de 2010.
Reconoció que a Colombia se le señalaba como un país en el que “se vivía una situación realmente desesperante“, percepción que tenía sus causas en los grupos armados ilegales, el narcotráfico, la criminalidad y la violación a los derechos humanos.
Pero “eso lo hemos cambiado 180 grados”, manifestó Santos, al aseverar: “hoy, adonde llega Colombia, llega pisando fuerte, y nos respetan”.
“Había incluso gente que hablaba de guerra”, admitió Santos en Pasto, la capital del departamento de Nariño y fronterizo con Ecuador, a donde hoy viajó con su canciller, María Ángela Holguín.
En cuanto a Venezuela, “nos insultábamos un día sí, un día no”, recordó Santos sobre aquellos hechos, al explicar que esas rupturas tuvieron grandes consecuencias económicas y políticas de alcance regional.
