Publicado el 02 de oct de 2012 6:12 am |

  comentarios

Foto: REUTERS/Tony Gentile/ Archivo

(Ciudad del Vaticano, 02 de octubre. AFP/DPA) El exmayordomo del Papa, acusado de haber robado documentos confidenciales que desvelaron tensiones en las más altas esferas de la Iglesia católica, se declaró este martes “inocente” del robo, pero dijo sentirse “culpable” de haber “traicionado” al Papa.

“En lo que respecta al robo agravado, me declaro inocente. Me siento culpable de haber traicionado la confianza del Santo Padre”, declaró ante la justicia Paolo Gabriele, quien también afirmó haber actuado “sin cómplices”, si bien tuvo numerosos “contactos”.

Gabriele también dijo haber actuado de ese modo porque el papa Benedicto XVI había sido “manipulado”.

Por otra parte, el Vaticano decidió realizar una investigación sobre las condiciones de detención de Gabriele, quien afirma haber sido sometido a “presiones psicológicas” desde su arresto, el pasado 23 de mayo. Según el exmayordomo del Papa, se lo encerró durante 15 días en una celda en la que no podía ni siquiera estirar el brazo, iluminada 24 horas sobre 24.

Gabriele, uno de los pocos ciudadanos laicos del estado más pequeño del mundo, podría ser condenado a una pena de hasta cuatro años de prisión.

Está acusado de haber robado y fotocopiado durante meses decenas de documentos confidenciales del Papa y sus colaboradores. Después, bajo el seudónimo de “Maria”, los transmitía al periodista Gianluigi Nuzzi, quien los utilizó en el libro “Sua Santità” (Su Santidad), donde quedaron al descubierto las rivalidades y la animosidad, especialmente contra el número dos del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone.

Entre la correspondencia del Papa destaca una carta de un ex responsable del Vaticano que se quejaba de haber sido apartado tras tratar de luchar contra la corrupción en la Santa Sede.

Gabriele: “Era fácil manipular al Papa”

El papa Benedicto XVI era “fácil de manipular” y no conocía suficiente sobre los asuntos vaticanos, aseguró hoy durante su testimonio ante un tribunal el ex mayordomo Paolo Gabriele.

“En mi posición yo podía ver cómo ciertas situaciones eran percibidas por la gente y cómo eran vistas por aquellos en la cúpula”, dijo Gabriele a los jueces, a quienes reveló que hablaba de los asuntos de la iglesia con el papa cuando comían.

“Empecé a pensar que era fácil manipular a una persona que tiene tan enorme poder en sus manos”, dijo Gabriele, y añadió que “a veces el papa hacía preguntas sobre cosas de las que debería haber estado informado”.