Publicado el 09 de nov de 2012 8:38 am |

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(Caracas, 9 de noviembre, Noticias24).- El Holocausto judío es quizás uno de los acontecimientos históricos más estremecedores y recordados de la humanidad, se trató del exterminio y la persecución masiva y sistemática de todo un pueblo ante los ojos del mundo y bajo la más pura impunidad. Este miércoles, la comunidad judía recuerda “La noche de los cristales rotos” (Kristallnacht en alemán), el primer gran golpe nazi contra esta población.

Esa noche, los nazis prendieron fuego en toda Alemania a unos 7.500 comercios y establecimientos pertenecientes a judíos, quemaron gran parte de las 1.200 sinagogas, profanaron cementerios y arrasaron viviendas.

Este acto, fue presentado por los responsables nazis como una reacción espontánea de la población tras el asesinato, el 7 de noviembre de 1938, de Ernst vom Rath, secretario de la embajada alemana en París por un joven judío polaco de origen alemán, Herschel Grynszpan, los pogromos fueron ordenados en realidad por el canciller del Reich, Adolf Hitler, organizados por Joseph Goebbels y cometidos por miembros de la Sturmabteilung (SA), la Schutzstaffel (SS) y las Juventudes Hitlerianas, apoyadas por el Sicherheitsdienst (SD), la Gestapo y otras fuerzas de la policía.

Las casas de la población judía, así como sus hospitales y sus escuelas fueron saqueadas y destruidas por los atacantes

Estos pogromos (linchamientos) fueron dirigidos contra los ciudadanos judíos y sus propiedades, así como también la destrucción de las sinagogas de todo el país. Los ataques dejaron las calles cubiertas de vidrios rotos pertenecientes a los escaparates de las tiendas y a las ventanas de los edificios de propiedad judía.

Al menos 91 ciudadanos judíos fueron asesinados durante los ataques y otros 30 000 fueron detenidos y posteriormente deportados en masa a los campos de concentración de Sachsenhausen, Buchenwald y Dachau.

Las casas de la población judía, así como sus hospitales y sus escuelas fueron saqueadas y destruidas por los atacantes, demoliéndolas con mazos. Más de 1000 sinagogas fueron quemadas, 95 solo en Viena, y más de 7.000 tiendas de propiedad de judíos fueron destruidas o seriamente dañadas.

La Kristallnacht fue seguida por una persistente persecución política y económica a la población judía, y es considerada por los historiadores como parte de la política racial en la Alemania nazi y el paso previo del inicio de la Solución Final y del Holocausto.

La persecución y los daños económicos provocados a judíos alemanes no cesaron con el altercado, aunque sus negocios hubieran sido ya saqueados. También los forzaron a pagar una multa colectiva de mil millones de marcos al gobierno nazi.

Aquella noche comenzaba una nueva fase de las actividades antisemitas del Nsdpa y los aparatos estatales, conduciendo a la deportación y, finalmente, al exterminio de la mayor parte de los judíos que vivían en Alemania. Aunque pocas personas lo supieran entonces, “la Noche de los Cristales Rotos” era el primer paso en la persecución de los judíos en todas partes de Europa.

Con información de EFE