Publicado el 11 de nov de 2012 6:58 am |

  comentarios

(Roma, 11 de noviembre – EFE).- La crecida de la marea en Venecia, conocida como “agua alta”, llegó hoy al metro y medio sobre el nivel del mar, inundando cerca del 70 por ciento de la superficie de la ciudad, mientras el norte de Italia permanece en alerta por el mal tiempo.

El agua alcanzó los 150 centímetros alrededor de las 9.20 hora local (8.20 GMT), según informaron los medios de comunicación italianos.

Desde el centro de mareas del Ayuntamiento de Venecia se informó de que tras ese nivel, el agua comenzó a retirarse lentamente, aunque precisó que el viento de Siroco está ralentizando el proceso.

Aunque se trata de una subida importante, hasta el momento el récord de “agua alta” se registró el 4 de noviembre de 1966, con un nivel de 194 centímetros de subida.

Además de Venecia, todo el norte de Italia está en alerta por el mal tiempo, con especial atención en las regiones de Toscana y Liguria, ya que las previsiones indican un empeoramiento de las condiciones meteorológicas.

Además de Venecia, todo el norte de Italia está en alerta por el mal tiempo

Se espera que siga lloviendo con intensidad durante las próximas horas y a partir de esta noche, fuertes vientos en regiones como Lombardía, Véneto, Friuli Venezia Giulia y Toscana.

Durante la pasada noche, una de las zonas más afectadas fue la provincia de Massa y Carrara, en la zona norte de la región Toscana, donde se produjeron numerosos incidentes con inundaciones y desprendimientos de tierra en una importante parte del territorio.

El alcalde de la localidad de Carrara invitó a la población a no salir de sus casas, mientras en las localidades de Versilia, Pisa y Livorno la Protección Civil pidió a los habitantes que, en la medida de lo posible, permanezcan en los pisos altos de los edificios.

En Liguria, cuya capital es Génova, fue decretado el nivel máximo de alarma hasta las 15.00 hora local (14.00 GMT), mientras varias decenas de personas han tenido que ser evacuadas en la provincia de La Spezia, hasta el momento la más afectada.

El noviembre del año pasado, Génova ya sufrió desastrosas consecuencias por el mal tiempo. Seis personas fallecieron a causa las inundaciones tras las persistentes lluvias que cayeron sobre la ciudad y que llevaron al desbordamiento de los torrentes Bisagno y Sturla.