Publicado el 12 de nov de 2012 7:09 pm |

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(Caracas, 12 de noviembre. Noticias24).- La policía de España encontró el viernes pasado a una madre y su hija discapacitada muertas en su casa de Astorga (León), aparentemente sin signos de violencia ni algo que indicara a simple vista la posibilidad de un suicidio.

Marta Pajarón y María del Mar Viñolo Pajarón eran conocidas por los servicios sociales. La hija, discapacitada intelectual y con ceguera, estaba reconocida como dependiente y se le había concedido una plaza de residencia, pero la madre la sacó de allí y la llevó de nuevo con ella a la casa que compartían en la calle San Juan de dicha ciudad.

La madre sacó a su hija, discapacitada intelectual y con ceguera, de una residencia y la llevó de nuevo con ella a casa

Eso ocurrió en los últimos meses. Los servicios sociales intentaron entonces, según fuentes conocedoras del caso, que recibieran una ayuda a domicilio, pero la mujer, cercana a los 80 años, se negaba. Ella solo quería una ayuda económica para cuidar de su hija, de 53 años.

Los trabajadores sociales siempre emitían un informe negativo a tal petición, pues no veían a la madre capaz de cuidar convenientemente a su hija, que, de hecho, permanecía casi siempre en casa. Y hasta se había emitido una orden judicial para incapacitar a la madre. Probablemente esa era la razón de que la policía las estuviera buscando tiempo antes, al parecer sin dar con ellas. Cuando las encontraron, al llamar los vecinos por el olor que salía del apartamento de las mujeres, ya habían fallecido las dos.

Una de las hipótesis que se maneja (pendiente de confirmar) es que la madre murió por causas naturales, y la hija después por falta de atención.

Una vecina alertó por el olor raro que salía del domicilio

Los vecinos, una pareja con niños, dieron la voz de alarma. “Llamé a la policía y subieron hasta la ventana con una escalera, vieron a una de ellas, bajaron y llamaron a quien correspondiera. Finalmente, entraron por la ventana”, decía ayer la mujer. “Yo ya tenía la mosca detrás de la oreja porque la policía había venido preguntando por ellas días antes”.

La autopsia practicada en Ponferrada determinará las causas y los tiempos. No había, dicen quienes lo conocen, signos de malos tratos entre ellas y su aspecto siempre era aseado.

La mujer usaba un servicio de taxis para movilizarse y quizá también para viajar a Madrid. “La niña”, como la llaman los vecinos, “tenía sobrepeso” y Marta ya no podía moverla. Por esta razón tenian tiempo sin salir de la casa.

Con información de El País