Publicado el 13 de nov de 2012 9:57 pm |

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Foto: Reuters

(Washington, 13 de Noviembre. AFP).- El escándalo sexual que obligó a renunciar al jefe de la Agencia Central de Inteligencia David Petraeus involucra a otro general estadounidense y provoca airadas reacciones en Washington tiene varios actores.

He aquí los protagonistas de la compleja intriga y sus relaciones:

General David Petraeus

Foto: MANDEL NGAN / AFP

La razón por la cual este escándalo es tan explosivo es que el hombre que está en el centro de la tormenta es David Petraeus, el general estadounidense más celebrado de su generación, aunque también porque el caso puede implicar violación de los códigos de seguridad de la CIA.

Acreditado por revertir la guerra en Irak en 2007, Petraeus es nombrado comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán en 2010 y luego director de la CIA en setiembre de 2011.

Casado desde hace 37 años y padre de dos hijos, su brillante carrera se truncó el viernes pasado, cuando el presidente Barack Obama aceptó su renuncia como consecuencia de un affaire con su biógrafa, Paula Broadwell.

Paula Broadwell

Foto: HO / ISAF / AFP

Es la mujer fatal del drama, una glamorosa mayor de reserva del ejército de 40 años, experta en contra-terrorismo que vive en Charlotte, Carolina del Norte con su esposo y dos hijos.

Petraeus conoció a Broadwell cuando ofreció una conferencia en la universidad de Harvard en 2006, dándole su tarjeta y ofreciéndole su ayuda para una investigación que ella planeaba realizar.

En 2010 y 2011, Broadwell viajó en numerosas oportunidades a Afganistán, teniendo acceso directo a Petraeus y a su comando, para su naciente biografía: “All In: The Education of General David Petraeus.”

Petraeus dijo a amigos que la relación comenzó en noviembre de 2011, dos meses después de ser nombrado al frente de la CIA y finalizó hace unos cuatro meses.

Jill Kelley

Foto: TIM BOYLES / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / AFP

El affaire podía haberse mantenido en secreto si no hubiera sido por Jill Kelley y aparentemente por los celos de Broadwell.

Kelley, casada con un oncólogo en Tampa, Florida, organizaba eventos en la vecina base MacDill de la fuerza aérea, sede del Comando central estadounidense (CENTCOM), a los que concurrían militares de alto rango y políticos.

Desde octubre de 2008 al verano boreal de 2010, Petraeus dirigió el CENTCOM y él y su familia y los Kelley se hicieron amigos.

En mayo de este año, Jill Kelley dijo a un amigo suyo, agente local del FBI en Tampa, que había recibido mensajes electrónicos amenazadores anónimos, advirtiéndole que se alejara de Petraeus.

El papel del “Agente del Torso Desnudo” del FBI

Foto: KAREN BLEIER / AFP

Se le bautizó como el del “torso desnudo” después de que se supiera que había mandado fotos suyas sin camiseta a Kelley, mucho después de que la investigación por los mensajes empezase.

Este agente del FBI no identificado fue apartado del caso cuando la división de delitos informáticos de la organización identificó a Broadwell como la remitente de los mensajes amenazantes. Kelley habría dicho a los investigadores que no conocía a Broadwell.

El Wall Street Journal reportó que el agente fue apartado del caso porque sus supervisores consideraron que se estaba “obsesionando con el asunto y le prohibieron jugar cualquier papel en la investigación”.

Sin embargo, a fines de octubre el agente expresó su preocupación de que el FBI estuviera marginando el caso al congresista republicano David Reichert en Washington.

Reichert refirió la información al líder republicano de la Cámara de Representantes, Eric Cantor, quien contactó al jefe del FBI, Robert Mueller el 31 de octubre.

Ocho días después Petraeus presentó su renuncia a Obama.

General John Allen

Foto: THIERRY CHARLIER / AFP

El último episodio de la saga involucra al general John Allen, quien sucedió a Petraeus en el comando de las fuerzas estadounidenses en Afganistán y fue subcomandante del CENTCOM desde julio de 2008 a junio de 2011.

Allen es investigado por “comunicaciones inapropiadas” con Kelley y el FBI estudia de 20.000 a 30.000 páginas de documentos, muchos de ellos mensajes electrónicos entre ambos.

Obama dejó en suspenso la inminente nominación de Allen como comandante supremo de la OTAN hasta que se aclare la situación.

El Washington Post reportó que Allen también recibió al menos un mensaje electrónico anónimo cuya autoría se atribuye a Broadwell.