Publicado el 13 de nov de 2012 9:59 pm |

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Video: Youtube 13 de noviembre de 2012

(Caracas, 13 de noviembre – AFP) – El imán radical jordano Abu Qatada, considerado la mano derecha de Bin Laden en Europa, salió el martes de la prisión de máxima seguridad bitánica donde estaba encarcelado después de que la justicia británica bloqueara su extradición a Jordania.

Abu Qatada, que lucía una larga barba canosa y un turbante negro, abandonó el penal de Long Lartin, cerca de Birmingham (centro de Inglaterra) poco antes del mediodía en el asiento trasero de una furgoneta negra que lo trasladó hasta su domiclio en el noroeste de Londres.

Allá le esperaba un puñado de manifestantes blandiendo una pancarta en la que podía leerse “Desháganse de Abu Qatada” y que lo recibieron al grito de “Fuera, fuera, fuera” en medio de una nube de cámaras y periodistas.

El islamista, de 51 años, será sometido a estrictas condiciones durante su libertad provisional, incluido permanecer 16 horas diarias en su casa, de la que sólo podrá salir entre las ocho de la mañana y las cuatro de la tarde.

También deberá llevar una pulsera electrónica y tendrá prohibido el acceso a ciertas personas así como a internet, unas exigencias similares a las de su anterior liberación con condiciones entre febrero y abril pasados.

La liberación de Qatada se produjo al día siguiente de que la Comisión Especial de Apelaciones sobre Inmigración (SIAC), una jurisdicción especial encargada de casos relacionados con la seguridad nacional, bloqueara su extradición a Jordania para afrontar un nuevo jucio por su presunta implicación en atentados terroristas.

Los jueces de la SIAC consideraron que a pesar de las garantías dadas por Jordania al gobierno británico, no podían estar seguros de que el imán radical nacido en Belén (Cisjordania) tuviera un juicio justo en su país, donde algunas pruebas en su contra fueron obtenidas bajo tortura.

El fallo fue un nuevo golpe para el gobierno británico, que lleva 10 años tratando de extraditar a Abu Qatada, cuyo verdadero nombre es Omar Mohammed Othman, con un coste estimado oficialmente en un millón de libras (1,6 M de dólares, 1,25 M de euros).

El fallo fue un nuevo golpe para el gobierno británico, que lleva 10 años tratando de extraditar a Abu Qatada

“Estoy completamente harto de que este hombre siga suelto en nuestro país”, declaró el primer ministro David Cameron, durante una visita a Italia. “Hemos removido cielo y tierra para acatar cada uno de los puntos y comas de cada una de las convenciones para sacarlo del país. Es sumamente frustrante”, agregó.

La ministra del Interior, Theresa May, ya había anunciado la víspera que recurrirá el fallo para “librarse” del clérigo radical cuyas prédicas fueron halladas en cintas de audio en un apartamento de Hamburgo utilizado por los autores de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

“Qatada es un hombre peligroso, un presunto terrorista, que está acusado de un crimen grave en su país Jordania”, declaró.

May, que se implicó personalmente en las negociaciones con Jordania tras un primer fallo de la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) en contra de la extradición, afirma que las autoridades de ese país le aseguraron que Abu Qatada tendría un juicio civil público, acceso a abogados independientes y que un reciente cambio en la Constitución impedía el uso de pruebas logradas bajo tortura.

Jordania quiere volver a juzgar al islamista, a quien el juez español Baltasar Garzón describió en su día como “la mano derecha de Bin Laden”, por su presunta implicación en unos atentados por los que ya fue condenado en rebeldía en 1998.

El gobierno de Ammán manifestó la noche del lunes su “decepción” por la decisión de la justicia británica, y se declaró dispuesto a estudiar el fallo judicial y las próximas medidas con el gobierno británico.

Abu Qatada, que llegó al Reino Unido en 1993, ha pasado gran parte de los siete últimos años en prisiones inglesas o en arresto domiciliario sin haber sido acusado nunca en este país, y sus abogados denuncian “el periodo más largo de detención administrativa de la historia británica moderna”.

Foto: AFP