Publicado el 16 de nov de 2012 6:04 am |
(CADIZ, España, 16 de noviembre. AFP) – Los ministros de Relaciones Exteriores de los países iberoamericanos inician este viernes en Cádiz las discusiones de la Declaración que marcará la XXII Cumbre de Jefes de Estado, en un escenario que un diplomático calificó como “un contexto nuevo”.
Reunidos en un salón especial del Palacio de Congresos de Cádiz, los jefes de la diplomacia de los países iberoamericanos darán los retoques finales a la Declaración final y los documentos adjuntos de la reunión, que deberán ser sancionados por los jefes de Estado y de Gobierno el sábado.
“Será una Declaración política, para dar sentido político a una reunión convocada bajo el lema de una ‘relación renovada’. Entonces los temas pueden ser los mismos de otras cumbres, pero lo que ha cambiado es la situación de nuestros asociados, es un contexto nuevo”, dijo a la AFP un alto negociador brasileño.
Según este diplomático, próximo de las negociaciones, en esta reunión en Cádiz “algunos de nuestros asociados están en una situación diferente de lo que estaban en las cumbres anteriores, inclusive la última”.
El diplomático apuntó que la Declación de Cádiz, por lo menos hasta el último borrador, “no dedica ningún párrafo a la crisis. Pero sin dudas (la crisis) ha cambiado la posición relativa de los actores”.
Los países latinoamericanos “estamos creciendo. De forma que somos ahora parte de la solución, no parte del problema”. Además, añadió, la expansión del mercado interno en los países latinoamericanos y la reducción de esos mercados en los asociados europeos abren puertas interesantes para el intercambio comercial.
“La Declaración, como es habitual, tendrá ejes temáticos como el comercio, la ciencia y la tecnología, el fortalecimiento del Estado y la inclusión social. Pero el lema del encuentro es una ‘relación renovada’. Entonces, queremos empeñarnos en indicar caminos posibles a seguir para la comunidad iberoamericana”, dijo el diplomático.
Hasta el fin de la tarde del jueves solamente restaba definir un párrafo de la Declaración de Cádiz, dedicado a los intercambios comerciales, y sobre el cual la delegación de Bolivia solicitó un tiempo para realizar consultas. “Es apenas una cuestión de redacción, no de fondo”, dijo la fuente a la AFP.
En un evento marcado por la aguda crisis que sacude e España y Portugal, la importancia atribuida a la confirmación de presencia de Dilma Rousseff, presidente de Brasil y responsable por la sexta mayor economía del mundo, pone de relieve ese “contexto nuevo”.
De acuerdo con el portavoz de la cancillería brasileña, Tovar Nunes, para Rousseff y su diplomacia el momento es de solidaridad con España y Portugal pero también de expresar honestamente la convicción de que la coyuntura pide “menos ajuste y más inducción al consumo y la creación de empleo”.
Esta discusión, sin embargo, se limitará a los bastidores y las reuniones plenarias. Los jefes de Estado y de Gobierno realizarán el sábado dos reuniones en las que cada uno tendrá oportunidad de expresarse, pero el momento clave será el almuerzo a puertas cerradas que mantendrán sin presencia siquiera de los cancilleres.
En este sentido, a petición del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, el presidente Sebastián Piñera abordará el sábado en la cumbre uno de los temas principales del encuentro, “el impacto de la crisis económica en Iberoamérica y las respuestas iberoamericanas a la crisis”, según su agenda.
El diplomático consultado por AFP adelantó que además de las ya tradicionales declaraciones de la Cumbre de apoyo a la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, condena a las leyes estadounidenses de bloqueo comercial a Cuba, y pedido de despenalización del mascado de oja de coca, Brasil propondrá un documento sobre “inclusión social de afrodescendientes”.
“La idea es crear un Observatorio Iberoamericano de medidas de inclusión social de afrodescendientes, y analizar las experiencias más exitosas”, dijo la fuente, para añadir que, en su visión, “sin dudas Brasil tiene mucho a aportar sobre este tema”.
La ciudad de Cádiz comenzaba a recibir las primeras delegaciones y los más de mil periodistas de 35 países acreditados para un evento al que sólo debían faltar los presidentes de Cuba, Venezuela, Argentina, Guatemala y Uruguay, representados por sus vicepresidentes o cancilleres.
De los 22 países miembros, Paraguay será el único ausente, debido al conflicto con sus socios de Unasur y Mercosur a raíz de la destitución del presidente Fernando Lugo.
Por Aldo Gamboa
