Publicado el 16 de nov de 2012 7:01 am |
(Montevideo, 16 de noviembre. EFE) El presidente de Cuba, Raúl Castro, envió un saludo a su homólogo uruguayo, José Mujica, y se interesó por su estado físico después de que este último suspendiera su participación en la Cumbre Iberoamericana por la obstrucción de una vena de la pierna derecha que pudo causarle una trombosis.
Castro, de 81 años, transmitió “su saludo” a Mujica, de 77, a través del viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Rogelio Sierra, que se encuentra en Montevideo para participar en la VI Reunión del Mecanismo de Consultas Políticas.
“El presidente Castro llamó para interesarse por la situación de nuestro presidente y ofrecer cualquier tipo de cooperación que pudiese requerir su estado de salud”, señaló un comunicado colgado en la página web del Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo.
Según la nota, “Mujica, a su vez, agradeció el llamado y retribuyó los saludos a su par cubano”.
El mandatario uruguayo, exmiembro del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, una de las guerrillas latinoamericanas nacida en la segunda mitad del siglo XVI bajo el influjo de la Revolución Cubana, no esconde su simpatía hacia el castrismo pero también ha expresado reparos sobre algunas de sus políticas.
Recientemente Mujica, que por sus problemas de salud deberá guardar varios días de reposo, señaló en una entrevista con el diario mexicano El Universal que aunque ya ha estado en Cuba en el pasado, espera volver a ir como gobernante, aunque advirtió que su visita tal vez no guste a todos allí.
“En algún momento espero ir. Tal vez no les sea muy simpático del todo. Porque soy medio libertario. Tengo mi manera de pensar. Yo no pienso con el sentido del partido único, soy socialista pero mucho más autogestionante, mucho menos estatista. Y bueno, todo esto puede generar que no simpaticen mucho conmigo, pero yo los quiero pila (mucho)”, afirmó.
En septiembre de 2010, Mujica y otras autoridades uruguayas recibieron a un grupo de 15 disidentes cubanos formado por presos políticos, emigrados y representantes de las Damas de Blanco, que les pidieron que exijan el respeto a los derechos humanos en la isla para ayudar a su democratización.
