Publicado el 16 de nov de 2012 4:14 pm |

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Video: Telesur, 16 de noviembre de 2012

(CÃDIZ, España, 16 de noviembre – AFP).- Los ministros de Relaciones Exteriores de los países iberoamericanos iniciaron este viernes en Cádiz las discusiones de la Declaración que marcará la XXII Cumbre de Jefes de Estado, con un diálogo que se centró en las consecuencias sociales de la crisis.

“Hemos analizado la Declaración de Cádiz, y hemos dialogado mucho sobre la crisis, hemos conversado mucho sobre sus consecuencias, y en especial sobre el aspecto más difícil, el desempleo, el que más nos afecta a todos”, dijo el canciller español, José Manuel García-Margallo, en rueda de prensa.

En una reunión previa a la inauguración oficial de la cumbre por la tarde, los responsables diplomáticos de los 21 países presentes analizaron “la crisis mundial y las alternativas para una salida”, afirmó. “Podemos decir que es prácticamente un consenso que las medidas de austeridad son necesarias, pero no suficientes. La clave es el crecimiento”, agregó.

Los ministros de Exteriores debían analizar asimismo, durante el almuerzo, “la situación entre Israel y los palestinos, Siria, Irán y la inestabilidad en el Sahel, y la forma en que todo esto nos afecta”

Los ministros de Exteriores debían analizar asimismo, durante el almuerzo, “la situación entre Israel y los palestinos, Siria, Irán y la inestabilidad en el Sahel, y la forma en que todo esto nos afecta”, precisó.

Poco antes, un alto diplomático brasileño había asegurado que las discusiones para definir la Declaración de Cádiz pusieron en evidencia “un contexto nuevo” en Latinoamérica y Europa.

“Será una Declaración política, para dar sentido político a una reunión convocada bajo el lema de una ‘relación renovada’”, explicó. “Los temas pueden ser los mismos de otras cumbres, pero lo que ha cambiado es la situación de nuestros asociados, es un contexto nuevo”, precisó.

Según este diplomático, próximo a las negociaciones, en la cita de Cádiz “algunos de nuestros asociados están en una situación diferente de lo que estaban en las cumbres anteriores, inclusive la última”.

El diplomático apuntó que la crisis “ha cambiado la posición relativa de los actores”.

Los países latinoamericanos “estamos creciendo. De forma que somos ahora parte de la solución, no parte del problema”, aseguró.

“La Declaración, como es habitual, tendrá ejes temáticos como el comercio, la ciencia y la tecnología, el fortalecimiento del Estado y la inclusión social. Pero el lema del encuentro es una ‘relación renovada’. Entonces, queremos empeñarnos en indicar caminos posibles a seguir para la comunidad iberoamericana”, dijo el diplomático.

En un evento marcado por la aguda crisis que sacude a España y Portugal, la importancia atribuida a la presencia de la brasileña Dilma Rousseff, presidenta de la sexta mayor economía del mundo, pone de relieve las trasformaciones registradas en la región.

De acuerdo con el portavoz de la cancillería brasileña, Tovar Nunes, para Rousseff y su diplomacia el momento es de solidaridad con España y Portugal pero también de expresar la convicción de que la coyuntura pide “menos ajuste y más inducción al consumo y la creación de empleo”.

Esta discusión, sin embargo, se limitará a los bastidores y las reuniones plenarias. Los jefes de Estado y de Gobierno realizarán el sábado dos reuniones en las que cada uno tendrá oportunidad de expresarse, pero el momento clave será el almuerzo a puertas cerradas que mantendrán sin presencia siquiera de los cancilleres.

Solo debían faltar los presidentes de Cuba, Venezuela, Argentina, Guatemala y Uruguay

En este sentido, a petición del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, el presidente chileno Sebastián Piñera hablará sobre “el impacto de la crisis económica en Iberoamérica y las respuestas iberoamericanas a la crisis”, según su agenda.

Además de las ya tradicionales declaraciones de apoyo a la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, la condena a las leyes estadounidenses de bloqueo comercial a Cuba y el pedido de despenalización del mascado de hoja de coca, Brasil propondrá en la cumbre un documento sobre “inclusión social de afrodescendientes”.

A la espera de la inauguración oficial, Cádiz recibía la llegada de las delegaciones y de los más de mil periodistas de 35 países acreditados para un evento al que sólo debían faltar los presidentes de Cuba, Venezuela, Argentina, Guatemala y Uruguay, representados por sus vicepresidentes o cancilleres.

De los 22 países miembros, Paraguay será el único ausente, debido al conflicto con sus socios de Unasur y Mercosur a raíz de la destitución del presidente Fernando Lugo.

Al margen de la cumbre, Rajoy tenía previstas el viernes reuniones bilaterales con los presidentes de Colombia, Ecuador, Honduras y Bolivia, así como con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

El jefe del ejecutivo debía asimismo almorzar con el presidente saliente de México, Felipe Calderón, una cita ya tradicional de estas cumbre en la que también participaba el rey Juan Carlos de España.

El monarca se reunió por su parte con el colombiano Juan Manuel Santos y el ecuatoriano Rafael Correa, antes de cenar con el conjunto de mandatarios.

Foto: Reuters
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