Publicado el 16 de nov de 2012 5:49 pm |

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Foto: EFE / Archivo

(Washington, 16 de noviembre – AFP).- El estadounidense Alan Gross, que cumple 15 años de cárcel en Cuba, presentó una demanda en Washington contra su gobierno y la compañía que lo contrató para distribuir ordenadores y teléfonos celulares en la isla, informó este viernes su abogado, Scott Gilbert.

Otra demanda fue presentada en una corte federal en el estado de Maryland (noreste) contra la compañía de seguros que cubría su misión en Cuba, añadió el letrado.

Tanto la agencia federal de ayuda a países en desarrollo, Usaid, como la compañía que contrató a Gross, Development Alternatives (DAI), “tenían información clasificada que no compartieron con él”, explicó Gilbert en conversación telefónica con la AFP.

La demanda alega que “no lo entrenaron para este particular ejercicio, que no lo protegieron, que no lo hicieron regresar desde Cuba y que en lugar de ello extendieron su contrato y lo hicieron viajar más a Cuba”, dijo el abogado.

La salud de Gross, de 63 años, ha empeorado gravemente desde su detención en diciembre de 2009 en La Habana, según ha manifestado en varias ocasiones su esposa Judith, que también es demandante en el caso.

Judith y Alan Gross estimaron provisionalmente los daños causados por los supuestos errores en la misión

Cuba condenó a Gross por “atentar contra la integridad del Estado” en marzo de 2011 y el caso se ha convertido en el principal reclamo bilateral del gobierno de Barack Obama contra el régimen castrista.

Judith y Alan Gross estimaron provisionalmente los daños causados por los supuestos errores en la misión, que llevaron a su detención, en unos 60 millones de dólares.

Esa cifra es una estimación que debe acompañar obligatoriamente una demanda de este tipo al ser presentada ante un juez federal, detalló el juez.

Le hemos pedido al juez que nos permita tener un juicio con jurado, y que sea el jurado el que fije el monto apropiado“, explicó.

La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, dijo en rueda de prensa que no estaba al tanto de la demanda.

Contra la compañía de seguros Federal Insurance Group, el matrimonio Gross exige que cese de entregar dinero a DAI respecto al caso, ya que alegan que ellos no han recibido nada aún de la póliza que supuestamente cubría sus actividades.

La póliza de seguro es por cinco millones de dólares, de los cuales DAI se habría gastado ya unos 2,3 millones de dólares, según la demanda presentada en Maryland, a la que tuvo acceso la AFP.

Los abogados han pedido permiso a Cuba para visitar a Gross en La Habana, explicó Gilbert.

Están considerando nuestra demanda. Soy optimista“, dijo.

Judith Gross ha podido visitar en varias ocasiones a su marido, que sufre de varias dolencias y que habría adelgazado hasta 47 kg.

El gobierno cubano asegura que el subcontratista está en condiciones normales

El gobierno cubano asegura que el subcontratista está en condiciones normales teniendo en cuenta su detención.

Diplomáticos estadounidenses han visitado regularmente a Gross, que está recluido en un hospital militar.

Gross fue contratado por DAI, una compañía especializada en distribución de ayuda alimentaria o logística en países del Tercer Mundo, en 2009, como parte de las actividades que Usaid denomina oficialmente de “promoción de la democracia en Cuba”.

Esas actividades están estipuladas en la ley “Helms-Burton”, que endureció en 1996 las sanciones contra Cuba.

Gross, un subcontratista que ha llevado ayuda durante años a comunidades judías en países en vías de desarrollo, fue contratado para la misma tarea en Cuba, siempre según el gobierno estadounidense.

El subcontratista empezó a viajar en marzo de 2009, y según su abogado en este caso, a cada ocasión que regresaba a Washington informaba de los peligros de su misión.

En su quinto viaje fue detenido. “Ellos (el gobierno y DAI) tenían que saber que era muy probable” la detención de su cliente, dijo el abogado a la AFP.

El problema fue que “subestimaron la severidad de la respuesta cubana”, opinó.

Alan Gross es un colega y amigo. Nos sentimos decepcionados que la familia Gross haya preferido presentar una demanda en estos momentos“, lo que no redundará en su liberación, reaccionó un portavoz de DAI, Steven O’Connor, en un correo enviado a la AFP.