Publicado el 17 de nov de 2012 7:19 am |

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Foto: LLUIS GENE / AFP

(Cádiz, España, 17 de noviembre. AFP) Fortalecer el comercio y la inversión, con estabilidad jurídica y financiera, y ayudar a las empresas a crear empleo es la fórmula contra la crisis que persiguen los líderes iberoamericanos reunidos este sábado en Cádiz en una Cumbre que buscar reequilibrar la relación entre países.

“En el contexto actual de dificultades es necesario prestar una atención especial a las políticas de crecimiento económico”, afirmó el presidente del gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, al abrir las sesiones de trabajo de los jefes de Estado y de Gobierno.

Y subrayó que “actualmente América Latina posee una posición de partida más ventajosa que Europa para sortear la crisis”.

Así, en un “nuevo escenario global en el que América Latina gana peso específico y centralidad” por su desarrollo económico, España, como anfitriona, busca con esta cumbre establecer “una relación renovada que podemos definir como una doble vía plena” entre ambos continentes, añadió Rajoy.

“En el contexto actual de dificultades es necesario prestar una atención especial a las políticas de crecimiento económico”

“Relaciones de equilibrio y no de sometimiento y saqueo”, deseó por su parte el presidente de Bolivia, Evo Morales, en su intervención durante la primera sesión plenaria de la cita.

En un momento en que el consumo se hunde en los países del sur de Europa debido a la crisis, el crecimiento del mercado latinoamericano abre puertas para intensificar las relaciones comerciales.

“América Latina ofrece enormes oportunidades a España” en sectores como la tecnología o las infraestructuras, aún insuficientemente desarrolladas en el continente y en los que las empresas del país pueden aportar su experiencia, había afirmado el viernes el canciller español, José Manuel García-Margallo, ante un foro empresarial reunido en Cádiz coincidiendo con la cumbre.

En este contexto, es fundamental garantizar un marco regulatorio transparente y estable, cuya necesidad debe quedar reflejada en la declaracion final de la cumbre que debe ser refrendada el sábado por los jefes de Estado y de gobierno.

Según un borrador de la declaración al que tuvo acceso la AFP, ésta debe acordar “impulsar el comercio mediante un acuerdo ambicioso, integral y equilibrado de las negociaciones de la Ronda de Doha de la OMC”, además de “potenciar los mercados regionales para promover la integración económica entre los países iberoamericanos”.

Los líderes se comprometen asimismo, según el mismo texto, a “fortalecer reglas claras, estables y previsibles que ayuden a promover las inversiones productivas nacionales y extranjeras”.

El tema de la seguridad jurídica, que interesa especialmente a España tras la expropiación de la petrolera YPF a Repsol por Argentina, es también fundamental para los cientos de empresas multilatinas con intereses en todo el continente.

La cumbre debe aprobar así la creación de un Centro Iberoamericano de Arbitraje, que permita una resolución rápida y simplificada de los conflictos, además de una Carta Iberoamericana de las Pymes destinada a propulsar a las pequeñas y medianas empresas como elementos clave de desarrollo y creación de empleo.

Un total de 21 países están presentes en esta cita

Los jefes de Estado y de Gobierno debían mantener este sábado dos reuniones plenarias y un almuerzo a puerta cerrada, sin presencia siquiera de los cancilleres, antes de aprobar por la tarde el texto final del encuentro.

La XXII Cumbre Iberoamericana se celebrada este año en Cádiz coincidiendo con el bicentenario de la Constitución de 1812, promulgada en esta ciudad por diputados de España y América, fundamental para la posterior independencia de los países latinoamericanos.

Un total de 21 países están presentes en esta cita, a la que no acudió Paraguay debido al diferendo con sus socios de Unasur y Mercosur a raíz de la destitución del presidente Fernando Lugo.

Están también ausentes de la cumbre los presidentes de Cuba, Venezuela, Argentina, Guatemala, Uruguay y Nicaragua, representados por sus vicepresidentes o cancilleres.

Al margen de las sesiones plenarias, la cita es también la ocasión de numerosas reuniones bilaterales.

El rey Juan Carlos se encontró el viernes con el mexicano Felipe Calderón, el ecuatoriano Rafael Correa y el colombiano Juan Manuel Santos, quienes mantuvieron también reuniones con Rajoy.

Estas bilaterales fueron la ocasión de tratar temas como la Alianza del Pacífico, que componen Chile, Colombia, México y Perú y cuyo objetivo es promover la integración y el libre comercio, o la modificación de la ley hipotecaria española que afecta a miles de ecuatorianos residentes en España.

Por Anna Cuenca