Publicado el 19 de nov de 2012 5:57 am |

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Foto: AFP / Archivo

(La Habana, 19 de noviembre. EFE).- El Gobierno de Colombia y las Farc iniciaron hoy en La Habana la segunda fase del diálogo de paz con una negociación que comenzará con el debate del problema de la propiedad de la tierra en ese país.

El comienzo de la reunión estuvo precedido por el anuncio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) declararon hoy un alto al fuego unilateral entre el 20 de noviembre de este año y el 20 de enero de 2013.

La confrontación de medio siglo ha cobrado miles de vidas y ha provocado el desplazamiento de millones de personas en medio de diferencias políticas de ambas partes que no han logrado resolver en otros tres procesos de paz anteriores.

Sin embargo, el Gobierno de Colombia y las Farc han expresado su optimismo de que esta vez podría ser diferente.

Los negociadores del Gobierno y las Farc se reunirán en el principal centro de convenciones de la Habana, en un barrio occidental de la capital cubana rodeado de lujosas casas que pertenecieron a los miembros de élite del país, casi todos los cuales se marcharon de Cuba después de la revolución de 1959. Actualmente viven en ese barrio la mayoría de los diplomáticos extranjeros en la isla.

El Gobierno y las Farc se reunirán en el principal centro de convenciones de la Habana

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, quiere un acuerdo de paz dentro de nueve meses, pero ambas partes tienen una serie de temas complejos por delante, que incluyen el desarrollo agrario integral, las garantías para el ejercicio de la oposición política, el fin del conflicto, la lucha contra el narcotráfico y la compensación a las victimas.

“Esperamos, como también espera la mayoría de los colombianos, que (las Farc) muestren que ellos piensan que es el momento de la fuerza de las ideas y no de la fuerza de las balas y menos de la combinación de ambas”, dijo el jefe del equipo negociador del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle.

El conflicto se remonta a 1964, cuando las Farc se transformaron desde un pequeño grupo armado de campesinos con ideología comunista que buscaba una mejor vida para los pobres, a un ejército irregular acusado de tener vínculos con el narcotráfico.

El grupo ha sido debilitado por una ofensiva militar apoyada por Estados Unidos que comenzó en el 2002, cuando fracasó el último proceso de paz, pero aún tiene fuerza para lanzar ataques en sectores de la minería y el petróleo del país sudamericano.

Estados Unidos y la Unión Europea consideran a las Farc como una organización terrorista, sosteniendo que mantiene vínculos con el narcotráfico, los secuestros y la extorsión. Pero sus líderes niegan la participación de las FARC en el narcotráfico y a principios de este año anunciaron el abandono del secuestro como medio de financiación.

Iván Márquez, miembro del secretariado de las Farc, encabezará la delegación de unas 30 personas en las negociaciones, que se iniciaron el mes pasado en Noruega. Este ultimo país es garante de las negociaciones junto a Cuba, mientras que Venezuela y Chile jugaran el rol de países acompañantes.

Las autoridades colombianas quieren que las conversaciones se mantengan en el más estricto secreto posible, probablemente la razón por la que escogieron como sede a Cuba, donde las coberturas son controladas en una sede no revelada