Publicado el 20 de nov de 2012 7:19 am |

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Foto: REUTERS/Enrique De La Osa

(Bogotá, 20 de noviembre. DPA) El anuncio hecho por la guerrilla de las Farc en el inicio del proceso de paz con el gobierno de Colombia sobre un alto el fuego unilateral desde hoy hasta el próximo 20 de enero, dejó las opiniones divididas en el país entre quienes consideran la decisión como una estrategia política y quienes la ven como una intención de paz.

El líder de la delegación de las Farc en La Habana, Luciano Marín, alias “Iván Márquez”, leyó inesperadamente el texto frente a un centenar de periodistas en el que ordenaba “a las unidades guerrilleras en toda la geografía nacional, el cese de toda clase de operaciones militares ofensivas contra la fuerza pública y los actos de sabotaje contra la infraestructura pública o privada”.

Pese a que medios colombianos ya habían especulado sobre el posible cese el fuego por parte de la guerrilla, la noticia tuvo reacciones encontradas de parte de algunos analistas y políticos.

“Es una maniobra política y publicitaria de la guerrilla de las Farc”

El presidente del Senado, Roy Barreras, calificó el anuncio como “una señal de paz” que el país “debe valorar” porque, según él, “permite ser más optimistas sobre el fin del conflicto” que vive Colombia desde hace casi cinco décadas.

Asimismo, la exsenadora y activista Piedad Córdoba, que en varias ocasiones ha servido de mediadora entre el gobierno y las Farc, consideró que la decisión del grupo ilegal de suspender operaciones militares “le da credibilidad al proceso de paz”.

“Es una respuesta política, es una respuesta que deja a un lado la confrontación armada, es decir las armas, recoge mucho el sentimiento de las organizaciones que hemos venido trabajando en el tema”, indicó Córdoba.

Por otro lado, el analista político Alfredo Rangel dijo que la tregua es una “estrategia tramposa que engaña a la comunidad nacional e internacional” porque “están hablando de suspender exclusivamente las acciones militares ofensivas contra la Fuerza Pública” pero “no se comprometen a cesar los atentados contra la población civil”.

“Es una maniobra política y publicitaria de la guerrilla de las Farc. Quiere aparecer ella como pacifista y hacer aparecer al gobierno como guerrerista”, declaró Rangel.

La posición del gobierno sigue siendo la misma que la planteada desde el momento en el que se instaló la mesa de negociaciones en octubre pasado en Noruega. El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, consideró “difícil de creer” el anuncio de las Farc y reiteró que las operaciones en contra de “la criminalidad continuarán”.

“La realidad es que la historia muestra que esa organización (las Farc) nunca ha cumplido nada. Es difícil creer que van a dejar de seguir haciendo atentados, dejar de seguir matando niños, como se ha venido registrando en los últimos días”, señaló Pinzón en Bogotá.

Ante la situación, algunos columnistas como Laura Ardila, del portal de opinión “La Silla Vacía”, mostraron su preocupación por el reto que enfrenta el gobierno debido a que la posición de continuar con las “ofensiva militar” puede ser interpretada como una actitud “indolente”.

“La realidad es que la historia muestra que esa organización (las Farc) nunca ha cumplido nada”

“A los planes militares del gobierno no les conviene una tregua que traslade exclusivamente a la Fuerza Pública la responsabilidad de los muertos civiles en el terreno, que suele atribuirse al fuego cruzado”, señala Ardila al advertir que si existe en los próximos días un bombardeo de las fuerzas militares y eventualmente mueren civiles el costo para el gobierno será más alto.

La columnista toca además un punto importante sobre la salida temporal de las Farc del conflicto interno, en el sentido de que la fuerza pública centraría su atención en las bandas criminales integradas en su mayoría por paramilitares desmovilizados que mantienen una disputa a muerte con el grupo guerrillero por los corredores de narcotráfico del oeste del país.

Tras conocerse el anuncio de “Márquez” se instaló la sensación de que si efectivamente se da un cese del fuego de esa guerrilla durante los próximos dos meses, esto se convertiría en un ensayo de lo que el gobierno tendría que enfrentar ante una eventual entrega de armas.

Por Tatiana Rodríguez (dpa)