Publicado el 20 de nov de 2012 8:10 pm |

  comentarios

Foto: AFP

(Argentina, 20 de noviembre – dpa).- La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó hoy que la medida de fuerza convocada por las centrales obreras opositoras “no fue una huelga” sino “un apriete, una amenaza, una extorsión”.

“Hoy no fue una huelga o un paro, ni siquiera un piquete, yo no puedo decir esto“, subrayó la mandataria en un acto por el Día de la Soberanía en la localidad bonaerense de San Pedro.

“Por favor no hablemos de piquete, hablemos de aprietes, de amenazas, apenas eso, que no puede pasar en nuestro país. Los argentinos tenemos que tener la libertad de elegir qué es lo que queremos hacer”, aseveró Fernández de Kirchner, quien señaló que “no se puede someter a la extorsión, a la amenaza a los trabajadores”.

“Soy una mujer, no me agarro a trompadas (golpes). A mí no me corren con amenazas, me voy a bancar las que me tenga que bancar”

“Soy una mujer, no me agarro a trompadas (golpes). A mí no me corren con amenazas, me voy a bancar las que me tenga que bancar”, sostuvo. “A mí no me corre nadie, y mucho menos con amenazas, patoteadas y matones”, advirtió.

Fernández de Kirchner respondió así a la primera huelga general convocada por la facción disidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), liderada por el ahora opositor Hugo Moyano, y la rama opositora de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), que encabeza Pablo Micheli.

Los gremios reclamaron la actualización del mínimo del impuesto a las ganancias que pagan los trabajadores, un aumento en las jubilaciones y el salario mínimo, y la universalización de las asignaciones familiares.

La medida de fuerza tuvo amplia adhesión en Buenos Aires y otras ciudades del país, y contó además con cerca de 300 cortes de calles, accesos y carreteras en diversos puntos del territorio, acciones clave que dificultaron la llegada de los trabajadores a sus empleos.

Según la presidenta, “por suerte fue un fenómeno circunscripto a unos pocos gremios de servicios y en la capital federal”. “En el resto de la República Argentina funcionó todo porque la gente quiere laburar, quiere trabajar y cuidar sus fuentes de trabajo”, aseguró.

Quiero mucha libertad, que la gente puede decidir y decir lo que quiera”, remarcó.

Poco antes, la presidenta ratificó el rumbo de su gestión en mensajes publicados en la red social Twitter.

“Sinceramente les digo que respeto la opinión de todos, pero mientras me toque la responsabilidad de gestionar el Estado como presidenta electa democráticamente por el 54 por ciento, yo creo que el modelo y lo que estamos haciendo es lo más adecuado a los intereses de la Argentina”, afirmó Fernández de Kirchner.

“Y seguramente, si estoy equivocada, el pueblo con su voto va a decidir, evidentemente, qué otro modelo, qué otro proyecto quiere seguir”, señaló.