Publicado el 24 de nov de 2012 7:54 am |

  comentarios

Infografía:AFP

PARÏS, 23 Nov 2012 (AFP)- Unos 190 países se reúnen desde el lunes en Doha, la capital de Catar, para intentar avanzar en las difíciles negociaciones sobre el cambio climático y sellar el futuro del protocolo de Kioto, mientras científicos lanzan nuevas llamadas de alerta sobre el calentamiento del planeta.

La situación es grave, insisten los científicos, que reportan un alza de cerca de 1°C de la temperatura mundial desde hace un siglo, un aumento del nivel del mar, canículas e inundaciones cada vez más frecuentes y numerosas catástrofes naturales.

Lo más preocupante es que los efectos del calentamiento del planeta van a dispararse a lo largo de las décadas, si no se toman medidas urgentes, advierten los expertos, que recuerdan la importancia de lo que está en juego en la próxima reunión en la capital catarí, que se celebra del 26 noviembre al 7 de diciembre.

“Es necesario aportar una respuesta lo más rápido posible al cambio climático, y es posible hacerlo”, declaró la máxima responsable de Naciones Unidas para el clima, la costarricence Christiana Figueres, pocos días antes de la inauguración de la reunión en Catar.

La principal meta de la conferencia en Doha es la renovación del primer período de compromiso del Protocolo de Kioto, que expira el 31 de diciembre, con miras a aprobación de un nuevo tratado global sobre cambio climático en 2020, recordó la secretaria general de la Convención marco de la ONU sobre cambios climáticos.

“En Doha, es necesario garantizar que se pasará a la velocidad superior”.

La prolongación del Protocolo de Kioto -el único tratado internacional que establece objetivos sometidos a la ley para controlar gases invernadero, que ha sido ratificado por 192 países además de la Unión Europea (UE) – fue decidida durante la última conferencia de la ONU sobre el clima en 2011 en Durban (Sudáfrica), tras la expiración del primero periodo de compromiso a fines de 2012.

“En Doha, es necesario garantizar que se pasará a la velocidad superior” para frenar el cambio climático, estimó Figueres, que recordó a la comunidad internacional el objetivo de un alza máxima de la temperatura del planeta a 2°C, que fue fijado en Copenhague, a fines de 2009.

Expertos de la ONU advirtieron, en vísperas del encuentro en Doha, que se ha registrado un aumento en la atmósfera de los gases de efecto invernadero (GEI), los responsables del calentamiento de la tierra.

La comunidad internacional “está muy lejos” de la meta que se había propuesto: evitar que la temperatura aumente más de 2 grados centígrados, insistió un informe de expertos de la ONU.

Y si no se adoptan medidas urgentemente, la subida media de la temperatura del planeta durante este siglo será de 3 a 5º, lo que acarrea una serie de consecuencias negativas, como sequías, inundaciones, volviendo imposible el desarrollo sostenible, vaticinan los científicos.

“Es un mensaje de grave inquietud, que lanzamos”, declaró Achim Steiner, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en vísperas de la reunión en la capital catarí.

El Banco Mundial se unió a estas advertencias, apuntando a un calentamiento de 4°C desde 2O60, que significaría una “cascada de cataclismos”, que golpearían sobre todo a los sectores más vulnerables.

Según las cifras de la ONU, las emisiones de CO2 alcanzaron un récord histórico en 2011 en los sectores de la energía, la industria y los transportes, superando en 5% el anterior nivel histórico registrado en 2008.

Según los expertos, los compromisos definidos por los países para reducir esas emisiones siguen siendo insuficientes para alcanzar esta meta.

En Doha, el debate se centrará sobre un asunto fundamental, y polémico: la repartición de los esfuerzos entre países del norte y sur para frenar el calentamiento del planeta.

Los países del sur insisten sobre la “responsabilidad histórica” de los primeros en el calentamiento del planeta, y en el hecho que ellos tienen, a su vez, “derecho al desarrollo”.

“Ahora se ha llegado el momento de tomar decisiones” sobre el futuro del protocolo, la duración de Kioto 2 y los objetivos cifrados, resumió a la AFP un negociador europeo.

En su opinión, la renovación del primer periodo de compromiso del protocolo, antes de su expiración, el mes próximo, es sobre todo una “decisión simbólica”.

Con la retirada de Canadá, Japón y Rusia, Kioto 2 sólo concernará esencialmente a la Unión Europea y Australia, o sea un 15% de las emisiones de GES globales, subrayó.

Pero aunque la renovación de ese compromiso del protocolo “es un instrumento que no cambiará gran cosa en el mundo real, es importante su prolongación, para disminuir la dinámica, siempre nociva, de la desconfianza” de los países del sur hacia los del norte, subrayó el negociador.