Publicado el 30 de nov de 2012 8:15 am |

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Foto: EFE / Archivo

(Washington, 30 nov EFE).- El Gobierno de Cuba, a través de su oficina en Washington, ha dicho a líderes del Senado de EEUU que exigir la libertad del contratista estadounidense Alan Gross “no es realista”, e insistió en que éste se encuentra bien de salud.

El nuevo encargado de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, José Ramón Cabañas, envió una carta a líderes del Senado de EEUU que han venido presionando al Gobierno castrista por la puesta en libertad de Gross, encarcelado en la isla desde diciembre de 2009.

En la misiva, divulgada anoche, Cabañas asegura que el Gobierno cubano “es sensible a las preocupaciones humanitarias asociadas con este caso y ha expresado al Gobierno de EEUU su voluntad de encontrar una solución humanitaria recíproca que también tome en cuenta” las preocupaciones de “suma importancia” para la isla.

En ese sentido, señaló que “el exigir y esperar que el Gobierno cubano tome la decisión unilateral de poner en libertad al señor Gross sin dar consideración alguna a las preocupaciones legítimas de nuestro país, no es realista”.

“El señor Gross violó las leyes cubanas al llevar a cabo actividades encubiertas dirigidas a desestabilizar a Cuba y subvertir el orden constitucional en Cuba, por las que recibió una fuerte suma de dinero mediante un contrato financiado por el Gobierno de EEUU”, argumentó el diplomático.

“Estas acciones son consideradas ilegales no solo en Cuba sino también en muchos otros países, incluyendo EEUU”

“Estas acciones son consideradas ilegales no solo en Cuba sino también en muchos otros países, incluyendo EEUU”, agregó.

Por otra parte, la carta aseguró que la salud de Gross es “normal para una persona que sufre enfermedades crónicas típicas de su edad, que están recibiendo tratamiento adecuado”.

Cabañas reiteró que la lesión de Gross en su hombro derecho no es cancerosa, como alegan sus abogados, quienes además exigen que un médico estadounidense independiente lo examine.

El diplomático alegó que la biopsia no se había realizado antes “debido a la negativa del señor Gross”, y que éste mantiene un régimen de ejercicio “sistemático” y “de forma voluntaria”, tiene una dieta balanceada que incluye “alimentos de su elección”, lo que le ha permitido “deshacerse de su antigua condición obesa”.

Así respondió Cabañas a una carta del pasado 24 de septiembre que enviaron 44 senadores demócratas y republicanos al presidente cubano, Raúl Castro sobre el caso de Gross.

Entre los firmantes de la carta a Castro figuran los senadores Jerry Moran, republicano por Kansas, y Dick Durbin, demócrata por Illinois, quienes consideran que el caso de Gross complica los esfuerzos por mejorar las relaciones entre los dos países.

Estados Unidos mantiene un embargo unilateral contra Cuba desde 1962 pero la Administración Obama ha tomado medidas para flexibilizar los viajes y remesas de los cubanos a la isla, además de permitir un mayor intercambio cultural y educativo con ese país caribeño.

Cuba divulgó su respuesta antes de que la esposa de Gross, Judy, y un abogado de éste, Jared Genser, realicen hoy una rueda de prensa como parte de su campaña de presión para lograr la liberación del contrastista estadounidense, que purga 15 años de prisión bajo cargos de atentar contra la seguridad del Estado cubano.