Publicado el 30 de nov de 2012 9:36 am |
(Bogotá, 30 nov dpa) – Colombia considera rescindir un contrato con Corea del Sur para la compra de 16 misiles a raíz de un presunto caso de corrupción que involucra a directivos de la empresa que los produce, según declaraciones del comandante de las Fuerzas Militares, general Alejandro Navas, conocidas hoy en Bogotá.
El contrato para dotar de misiles a fragatas de la Armada por un valor de 90 millones de dólares fue firmado el pasado 23 de noviembre, pero poco después el gobierno colombiano se enteró por informaciones periodísticas sobre los líos judiciales que tienen en Corea del Sur directivos de la firma LIG Next One.
Según las informaciones publicadas por la prensa de Bogotá, dos directivos de la empresa fueron arrestados hace pocos días por presuntas emisiones fraudulentas de bonos comerciales.
Navas dijo al diario “El Tiempo” que el contrato fue firmado antes de que se conociera en Colombia esa investigación en Corea del Sur, por lo que se analiza si lo más conveniente es romper el acuerdo.
“(El contrato) se puede reversar, ya que hay unas cláusulas de cumplimiento que garantizan la eficiencia, transparencia y efectividad”, dijo Navas.
“En este momento estamos en investigaciones. Desafortunadamente, no lo advertimos porque Corea del Sur está en otro continente (…) El subgerente, el vicepresidente de una de esas compañías, tuvo un problema allá con unos bonos, un tema financiero y fue detenido por eso”, agregó el oficial.
Navas precisó que Colombia no ha hecho ningún desembolso para la compra de los misiles y que se buscará un contacto con Seúl porque se trata de un contrato “de gobierno a gobierno”.
“El gobierno surcoreano avaló unas empresas para la adquisición de material de guerra y respalda a esas empresas. Por eso la negociación está garantizada, pero en el evento de que no estén dadas las garantías, lo más probable es que lo vamos a reversar”, dijo Navas.
Asimismo, el comandante de las Fuerzas Militares dijo que el contrato con Corea del Sur vera negociado desde tiempo atrás para la dotación de buques de la Armada y descartó que la compra de los misiles se relacione con el reciente fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en un litigio con Nicaragua.
El tribunal, en una decisión divulgada el 19 de noviembre, ratificó la soberanía de Bogotá sobre siete cayos pertenecientes el archipiélago colombiano de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, pero corrió hacia el oriente la frontera entre los dos países y concedió a Nicaragua unas 200 millas del mar Caribe que estaban bajo jurisdicción de Colombia.
“Es un contrato que se viene planeando de años atrás para concretar armamento para las fragatas, lógicamente previendo una situación estratégica, pero no es a raíz (del fallo de la CIJ). Inclusive, los tiempos no coinciden”, afirmó el jefe militar.
El gobierno colombiano ha criticado el fallo de la CIJ y esta semana denunció el Pacto de Bogotá, mediante el cual desde 1948 aceptaba la jurisdicción de ese tribunal, con el objetivo de evitar futuras demandas de Nicaragua sobre sectores del Caribe.
