Publicado el 01 de dic de 2012 12:29 pm |

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Foto: Andrés Piscov / Presidencia de Colombia / EFE

(México, 1 de diciembre – EFE).- Los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Nicaragua, Daniel Ortega, bajaron hoy la tensión derivada del fallo internacional que redefinió los límites marítimos entre ambos países, y descartaron la posibilidad de un conflicto bélico.

Durante su reunión en Ciudad de México, a la que llegaron para asistir a la toma de posesión de Enrique Peña Nieto como presidente, los mandatarios acordaron también resolver mediante el diálogo cualquier tema relacionado con la disputa territorial.

En conferencia de prensa en un hotel de la capital mexicana, Santos dijo haber expresado “de forma clarísima” a su homólogo nicaragüense la posición colombiana sobre el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que establece una nueva zona fronteriza en el mar Caribe.

“Queremos que los derechos de los colombianos, de los raizales (nativos de San Andrés), no sólo en materia de los derechos de los pescadores artesanos, sino otros derechos, queden restablecidos y garantizados. El entendió”, expuso.

Ortega manifiesta la necesidad de manejar “con cabeza fría, en forma amigable y diplomática”

También manifestó a Ortega la necesidad de manejar esta situación “con cabeza fría, en forma amigable y diplomática, como deben manejarse este tipo de asuntos para evitar incidentes, (y) también entendió”, dijo.

Y quedamos de establecer canales de comunicación para tratar todos estos puntos. Creo que es lo más importante. Creo que esa reunión fue positiva”, indicó.

Santos aseveró que “nadie quiere una confrontación bélica”, pues “ese es el último de los recursos”, y añadió que “la forma de arreglar este tipo de situaciones es a través del diálogo”.

“Un diálogo sensato, en donde las posiciones se establecen y se dicen claramente, como le dijimos al presidente Ortega cuál era la posición de Colombia”, abundó.

No obstante, el gobernante colombiano advirtió que su país seguirá buscando “los mecanismos que tiene a su disposición la Corte Internacional de La Haya y la diplomacia internacional para también restablecer los derechos que el fallo (de la CIJ) vulneró”.

Ello, añadió, “no excluye estos canales de comunicación con Nicaragua; creo que son un complemento importante esos canales de comunicación”.

Colombia seguirá buscando “el restablecimiento de los derechos”

Finalmente, reiteró que Colombia seguirá buscando “el restablecimiento de los derechos que este fallo vulneró en materia grave para los colombianos” y “explorando todos los recursos” a su disposición.

Por su parte, Ortega ofreció a Santos trabajar de forma conjunta para “superar cualquier obstáculo” tras el fallo de la CIJ, de acuerdo con el portal digital El 19, del Gobierno nicaragüense.

Según ese portal, el mandatario expresó a su interlocutor la vocación pacífica de Nicaragua y le aseguró que respetará el derecho a la pesca de los habitantes de la isla colombiana de San Andrés en el nuevo territorio marítimo del país centroamericano.

Asimismo, Ortega garantizó que no habrá problemas en la nueva zona fronteriza en el mar Caribe, descartó acciones bélicas y saludó a los habitantes de San Andrés, reseñó el boletín digital.

Las declaraciones de los presidentes bajan la tensión que se había ido acumulando

Según la emisora sandinista La Nueva Radio Ya, el encuentro entre ambos mandatarios duró 20 minutos y en el mismo se acordaron mecanismos de diálogo para garantizar las faenas de pesca de los raizales de San Andrés.

Las declaraciones de los presidentes bajan la tensión que se había ido acumulando entre los dos países desde la resolución de la CIJ del 19 de noviembre pasado, que dejó en manos de Colombia siete cayos del archipiélago de San Andrés, cuyas islas mayores ya se habían concedido a ese país en 2007.

La resolución otorgó también a Nicaragua una franja marina en esa zona que Colombia calcula en unos 70.000 kilómetros cuadrados y el país centroamericano estima en unos 90.000 kilómetros cuadrados.

Inmediatamente después de la decisión de la Corte, con sede en La Haya, Santos anunció que no la acataría porque adolece de numerosas “inconsistencias”, si bien el jueves pasado matizó su posición al declarar que no aceptaría la resolución “hasta garantizar que los derechos de los colombianos estén bien defendidos“.

Y esta semana, Colombia también anunció su retirada del Pacto de Bogotá (1948), que reconoce la jurisdicción de ese tribunal de las Naciones Unidas.

Por su parte, Ortega ha expresado su preocupación por la posición de su homólogo colombiano. En un mensaje a sus conciudadanos después de la resolución del tribunal internacional, denunció que Santos “rechaza lo que le conviene”, pero no lo que beneficia a su país.

“Con todo respeto al presidente Santos, pero él no es autoridad suprema para venir a juzgar a la Corte en qué se equivocó y en qué no se equivocó”, criticó.