Publicado el 01 de dic de 2012 5:30 pm |

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(Ammán, 1 de diciembre – EFE).- El Gobierno jordano condenó hoy los planes del Gobierno israelí de construir 3.000 nuevas viviendas en asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este y advirtió de que esa medida obstaculizará los esfuerzos para lograr la paz.

“La decisión israelí se ha tomado para entorpecer las esfuerzos para la paz en Oriente Medio y representa un gesto negativo del Gobierno de Israel hacia ese proceso”, afirmó en un comunicado el portavoz del Gobierno jordano, Samih Mayta.

De esta manera, el Ejecutivo de Ammán reaccionó al anuncio de ayer de las autoridades israelíes, en respuesta al reconocimiento de Palestina como Estado observador por parte de la Asamblea General de la ONU.

Además, el Ejecutivo israelí prepara un plan para construir miles de nuevas unidades de vivienda en la llamada área E1, que conecta Jerusalén Este con el gran asentamiento judío de Male Adumin, en Cisjordania ocupada, según los medios de Israel.

De llevarse a cabo este controvertido proyecto, Cisjordania quedaría sin continuidad territorial entre su parte norte y la sur, lo que dificultaría enormemente la viabilidad de un futuro Estado palestino.

Mayta pidió a la comunidad internacional que “rechace las políticas unilaterales de Israel, incluidos los asentamientos, y que intervenga para detenerlas”.

Reino Unido y Francia critican a Israel por nuevo plan de asentamientos

Reino Unido y Francia condenaron el sábado un plan de Israel para ampliar sus asentamientos en la Cisjordania Ocupada y Jerusalén Este, diciendo que está poniendo en riesgo la confianza internacional sobre su deseo de lograr la paz con los palestinos.

Golpeado por una votación de la ONU que otorgó un reconocimiento implícito al Estado palestino, Israel dijo el viernes que construiría miles de nuevas casas de colonos, incluida una zona entre Jerusalén y Cisjordania, conocida como E1, que Washington considera especialmente delicada.

Estados Unidos, uno de los ocho países que votó junto a Israel contra los palestinos en la Asamblea General de Naciones Unidas, dijo que el más reciente plan de expansión es contraproducente para el reinicio de las negociaciones directas de paz, estancadas hace dos años.

Francia, que votó a favor de los palestinos, y el Reino Unido, que se abstuvo, censuraron con mayor fuerza a Israel, que quiere conservar el total de Jerusalén y partes de Cisjordania en la que tiene asentamientos bajo cualquier futuro acuerdo de paz.

La mayoría de las potencias ven a los asentamientos como tomas ilegales de tierras capturadas en la guerra de Oriente Medio de 1967.

“Si son implementados, estos planes alterarían la situación en terreno en una escala que hace a la solución de dos estados, con Jerusalén como una capital común, cada vez más difícil de lograr”, dijo el secretario de Relaciones Exteriores británico, William Hague, en un comunicado.

“Ellos socavarían la reputación internacional de Israel y crearían dudas sobre su declarado compromiso con alcanzar la paz con los palestinos“, agregó.

Su homólogo francés, Laurent Fabius, habló del E1 como “la nueva zona de colonización” y dijo que el plan de expansión israelí podría “drenar la confianza necesaria para un retorno al diálogo”.

“Llamo a las autoridades israelíes a abstenerse de cualquier decisión en esta dirección y a manifestar claramente su deseo de reiniciar las negociaciones”, dijo Fabius en un comunicado.

Con información de Reuters