Publicado el 05 de dic de 2012 3:30 pm |

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Foto: REUTERS/Shannon Stapleton/ Archivo

(La Habana, 05 de diciembre. dpa) – El gobierno cubano descartó hoy un gesto humanitario “unilateral” con Estados Unidos por el caso del contratista norteamericano preso en la isla, Alan Gross, tal y como reclamó Washington hace dos días.

“A Cuba no se le puede exigir una decisión unilateral sobre el caso de Gross, porque el gobierno de Estados Unidos es responsable de su situación“, dijo hoy la directora para asuntos norteamericanos del Ministerio de Exteriores cubano, Josefina Vidal.

“La solución a su caso debemos buscarla de conjunto con el gobierno de Estados Unidos”

“La solución a su caso debemos buscarla de conjunto con el gobierno de Estados Unidos”, agregó Vidal.

Cuba ha reiterado en varias ocasiones que “está lista” para negociar la liberación de Gross en un posible canje por los llamados “Cinco Héroes”, los cinco agentes cubanos que purgan largas penas de cárcel por espionaje en Estados Unidos desde 1998. Washington se niega a vincular ambos casos.

Gross, de 63 años, cumplió el pasado 3 de diciembre tres años de arresto en Cuba. En los últimos días, familiares y varios políticos estadounidenses han intensificado sus campañas pidiendo al gobierno de Raúl Castro que libere por motivos humanitarios al contratista, o que le permita al menos viajar temporalmente a su país.

“Seguimos pidiéndole al gobierno cubano que acepte la petición de Alan Gross de viajar a Estados Unidos a visitar a su madre, Evelyn Gross, de 90 años, que está gravemente enferma. Esto es una cuestión humanitaria”, dijo recientemente el portavoz adjunto del Departamento de Estado norteamericano, Mark Toner, en un comunicado.

Gross fue detenido en diciembre de 2009 cuando intentaba ingresar a la isla con sofisticados equipos de telecomunicaciones prohibidos en Cuba, aunque habituales en otras partes del mundo. El estadounidense fue condenado posteriormente a 15 años de cárcel por “actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado”.

La familia y los abogados de Gross en Estados Unidos sostienen que la salud del contratista se ha deteriorado

El gobierno cubano lo acusa de haber llevado a cabo operaciones “encubiertas” con el apoyo de las autoridades estadounidenses para desestabilizar el régimen político de la isla. Gross niega las acusaciones y sostiene que los equipos estaban destinados a dar acceso a Internet a la comunidad judía cubana.

La familia y los abogados de Gross en Estados Unidos sostienen que la salud del contratista se ha deteriorado considerablemente en los últimos años. Cuba negó hace unos días que Gross padezca de cáncer, como se había especulado antes.

La Habana también rechazó hoy permitir que médicos estadounidenses vean a Gross, tal y como pide su familia, que puso en duda las recientes evaluaciones médicas que descartaban un tumor cancerígeno.

“Un equipo integrado por médicos cubanos de primer nivel mundial ha brindado desde el primer día una atención sistemática al señor Gross”, dijo Vidal.