Publicado el 06 de dic de 2012 7:24 pm |

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(México 06 de diciembre – EFE).- Arqueólogos mexicanos hallaron materiales de la cultura maya en dos cuevas y un cenote en el sureste del país, entre los que destacan piezas de cerámica muy estilizadas de unos 2.300 años de antigüedad, que confirman el uso ritual de esos lugares.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) indicó hoy en un comunicado que entre las piezas descubiertas sobresalen las localizadas en el Cenote San Manuel, estado de Yucatán, un cuerpo de agua de 20 metros de profundidad al que se accede a través del pozo del poblado y al que es necesario bajar a rapel.

De allí se recuperaron dos vasijas elaboradas probablemente entre los años 300 a.C. y 200 d.C (periodo Preclásico Tardío). Una de las vasijas, quizá una vertedera, es de forma globular y asa trenzada, posee rostro antropomorfo y cuerpo fitomorfo; la otra muestra un rostro con diadema, que conserva pigmentos azul y rojo.

“Hasta el momento no se habían encontrado este tipo de elementos cerámicos tan estilizados en espacios subterráneos”

“Hasta el momento no se habían encontrado este tipo de elementos cerámicos tan estilizados en espacios subterráneos inundados de la península (de Yucatán), ni en semejante estado de conservación”, dijo Helena Barba Meinecke, de la subdirección de Arqueología Subacuática del INAH.

En este mismo espacio inundado, abundó, se detectaron ofrendas alrededor del montículo formado por restos de la bóveda del cenote.

“En esta área se vislumbraron aproximadamente 30 objetos cerámicos más: ollas bicromas, cuencos de tipo naranja esgrafiado, vasos decorados, así como otras vertederas. También, en el fondo del cenote hallamos carbón y restos óseos humanos, entre ellos un esqueleto al parecer completo”, precisó.

Las exploraciones realizadas durante la primera quincena de noviembre pasado continuaron en la cueva semiseca Huachabí, estado de Campeche.

Esta cueva, con más de 500 metros de longitud, se halla dentro del sitio arqueológico Miramar, aún sin explorar. En su interior, al que se llega bajando 20 metros a rapel, están distribuidos cerca de 50 espacios con piezas diversas.

Barba hizo énfasis en que se observó un patrón de ofrendas, como lo apuntan restos de hogueras asociados con objetos de cerámica (ollas naranjas decoradas y negras esgrafiadas), y en algunos casos también con restos óseos, en su mayoría de animales.

Se tomaron muestras del carbón para determinar la fecha, si bien los contextos probablemente datan del periodo Clásico maya (600-900 d.C.), apuntó el INAH.

“Se hallaron también fragmentos de pintura mural en distintas cámaras de la cueva”

Se hallaron también fragmentos de pintura mural en distintas cámaras de la cueva, que por la poca simetría de sus diseños (antropomorfos y representaciones de insectos y vegetales propios del entorno subterráneo), y que fueron elaborados con arcilla roja de la propia caverna, pudieran tener mayor antigüedad.

Por otra parte, en la cueva Aktun aam, también en Campeche, el INAH señaló que es probable que se hayan celebrado ceremonias de iniciación o purificación, entre otros rituales, debido a la disposición de los objetos descubiertos.

Barba explicó que en cada ramal de la caverna, con 200 metros de profundidad, estaban depositados, generalmente en conjuntos, ollas color negro con esgrafiado, así como metates, elaborados con la misma piedra caliza de la cueva.

En la parte central de la caverna había varias vasijas redondas y grandes, del tipo negro esgrafiado, todas rotas y dispuestas en fila boca abajo.

“Estos contextos no pueden corresponder a un mismo evento, aunque sí a una misma temporalidad; esto se va a definir a través de los estudios de las muestras” tomadas de tres ofrendas, señaló. EFE