Publicado el 07 de dic de 2012 6:40 pm |

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Los tradicionales Diablos Danzantes de Yare de Venezuela. Foto: Brigitte Diez / AVN / archivo

(París, 7 de diciembre-AP).- La música frenética y los colores vibrantes del Frevo brasileño, el baile de los Diablos Danzantes de Venezuela y la fiesta de San Francisco de Asís de Quidbó, Colombia, han sido designados por la Unesco como parte del patrimonio inmaterial de la humanidad.

La electrizante tradición de la ciudad de Recife estará a hora a la par del tango argentino, el flamenco español y la cocina tradicional mexicana, todos ellos protegidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura como parte del patrimonio inmaterial de la humanidad.

La reunión anual del comité de la Unesco, que terminó el viernes, busca ampliar la importancia y dar apoyo financiero a los elementos de la cultura mundial en peligro

Naize Abreu fue uno de los intérpretes de Frevo que viajaron de Recife a la sede de la Unesco en París para apoyar la nominación del carnaval y bailar frente a los delegados.

“La felicidad que siento es indescriptible”, dijo Abreu, de pie con un vestuario brillante y una tradicional sombrilla multicolor al escuchar la noticia. “Estoy orgulloso de que nuestra cultura local única sea conocida ahora en todo el mundo”.

De igual forma fue designado el baile de los Diablos Danzantes de Venezuela, realizado en las pequeñas comunidades de la costa central venezolana durante el Corpus Christi con grupos de hombres, muchachos y niños disfrazados de diablos enmascarados. Los bailarines danzan al son de instrumentos de cuerda y percusiones, mientras que el resto de la población hace sonar maracas para alejar a los malos espíritus.

La fiesta de los patios de Córdoba, España, que se realiza a principios de mayo en las casas de patio, o viviendas colectivas habitadas por varias familias, en el barrio viejo de la ciudad también fue incorporada. Durante la fiesta se hace un concurso en el que se otorgan premios por la ornamentación de los patios, rejas y balcones de las casas. En la fiesta también se realizan espectáculos en los patios más grandes, en especial con cantos y bailes flamencos.

Asimismo fue inscrita la fiesta de San Francisco de Asís en Quidbó, Colombia, conocida también como la Fiesta de San Pancho, que se realiza anualmente del 3 de septiembre al 5 de octubre en los doce barrios franciscanos de la ciudad de Quibdó y se considera una celebración de la identidad de la comunidad de origen africano del Departamento del Chocó.

Los otros dos patrimonios inmateriales latinoamericanos incluidos en la lista de 2012 son la fiesta religiosa Ichapekene Piesta o fiesta mayor de San Ignacio de Moxos de Bolivia; y el tejido tradicional del sombrero de paja toquilla de Ecuador. La lista incluye ahora 257 elementos.

La reunión anual del comité de la Unesco, que terminó el viernes, busca ampliar la importancia y dar apoyo financiero a los elementos de la cultura mundial en peligro.

La Unesco describe el “patrimonio inmaterial” como las prácticas y expresiones culturales vivas que se transmiten de una generación a otra incluyendo rituales, tradiciones y conocimiento.

“El concepto… que era muy poco entendido hasta hace unos años se ha vuelto importante en todas partes”, dijo Irina Bokova, directora general de la Unesco.

La Convención del Patrimonio Inmaterial comenzó a compilar su lista de elementos protegidos en 2008. Los sitios del patrimonio mundial de la humanidad, que son físicos, fueron designados en junio.

Un grupo de bailarines brasileños posa para una fotografía en la sede de la Unesco en París en una fotografía del 6 de diciembre de 2012. El Frevo de la ciudad brasileña de Recife fue incluido en la lista de patrimonio inmaterial de la humanidad de la Unesco de 2012. Foto: Michel Euler / AP

Por Thomas Adamson