Publicado el 13 de dic de 2012 8:26 am |

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Foto:IVÁN FRANCO/ EFE

(Montevideo, 13 de diciembre -EFE) La precaria salud del presidente venezolano Hugo Chávez logró hoy lo que muchos uruguayos consideran un milagro: llevar a misa al ateo presidente de su país, José Mujica, que organizó una ceremonia religiosa para pedir por la recuperación del mandatario caribeño.

Ante la atenta mirada de la prensa del país suramericano, considerado el más laico del continente y donde la separación Iglesia-Estado se cumple a rajatabla, el veterano Mujica, un exguerrillero tupamaro de 77 años poco dado a ceremonias y protocolos, se presentó en la iglesia de los Franciscanos Conventuales de Montevideo para acompañar en los rezos por la salud de Chávez.

El templo lució repleto de público y junto a los parroquianos habituales sorprendió también la presencia de la esposa de Mujica, la senadora Lucía Topolansky, los ministros de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, y Trabajo, Eduardo Brenta, poco habituales en los templos católicos.

“Quisiera darle un abrazo, pero va a depender de lo que opine el cuerpo medico”

Además, también acudieron líderes destacados de la coalición oficialista de izquierdas Frente Amplio, como el senador y secretario general del Partido Comunista de Uruguay, Eduardo Lourier, a quienes la misma Iglesia Católica recordó el pasado mes de octubre que los considera excomulgados por haber votado la ley que despenaliza el aborto en Uruguay.

Mujica acompañó la ceremonia atentamente desde el primer banco junto al embajador venezolano en Uruguay, Julio Chirinos, e incluso en algún momento llegó a santiguarse mientras el padre Fray Vicente Lovello oficiaba la misa.

Me estoy poniendo viejo y no sé si me estoy arrimando a Dios, o no. No soy creyente (…) Dentro de mi corazón todavía no puedo o no sé creer. Pero yo sé que Chávez cree a muerte y lo ha manifestado mil veces. No encontraba otra opción que hacer una cosa de estas para practicar un poco de solidaridad en un momento difícil para él”, se justificó a la salida de la ceremonia.

Entre una multitud de personas que se acercaban a saludarle y que aplaudían su iniciativa, Mujica agradeció el hecho de que Chávez ayudara a Uruguay con “un simple llamado telefónico” a salvar un banco en bancarrota, la Cooperativa de Crédito Cofac, que luego se convirtió en Bandes.

Según el gobernante uruguayo de no haber intervenido el venezolano se podría haber dado una situación “psicológicamente peligrosa” y hasta un corrimiento bancario “imparable”.

Mujica, que estuvo catorce años en la cárcel, la mayoría durante la dictadura (1973-1985) por su militancia en la guerrilla tupamara en las décadas de los sesenta y setenta, indicó además que en cuanto los médicos le den el visto bueno, tiene intención de ir a Cuba, donde Chávez está siendo atendido de su enfermedad, para visitarlo “y darle un abrazo“.

Mujica agradeció el hecho de que Chávez ayudara a Uruguay con “un simple llamado telefónico” a salvar un banco en bancarrota

Además, el mandatario aprovechó la ocasión para reconocer “su profundo reconocimiento a las religiones”, particularmente a la Católica, por su papel en la historia de América Latina, así como a los franciscanos que ofrecieron la ceremonia, de los que se declaró “siempre admirador”.

El gobernante venezolano fue operado el martes en La Habana tras sufrir una recaída en el cáncer que le fue diagnosticado en julio de 2011 y por el que ya fue intervenido en tres ocasiones anteriores.

Este jueves el Gobierno de Caracas informó que el exmilitar y presidente de Venezuela desde 1999 sufrió complicaciones en la intervención, pero se recupera y sus signos vitales son normales.

Venezuela es el principal suministrador de petróleo de Uruguay, con el 40 por ciento del total, gracias a que una relación bilateral se ha intensificado desde 2005 debido a la afinidad entre Chávez y los dos últimos mandatarios uruguayos, Tabaré Vázquez y Mujica, ambos del izquierdista Frente Amplio.

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