Publicado el 21 de dic de 2012 6:42 am |

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Foto: EFE

(Montevideo, 21 de diciembre. EFE).- Uruguay rompió moldes en 2012 al impulsar con éxito dispar reformas legales tan polémicas como la despenalización del aborto, la legalización del matrimonio homosexual y un plan inédito para otorgar al Estado el control de la cadena productiva y comercial de la marihuana.

El propio Mujica pidió frenar el trámite parlamentario del proyecto de ley oficialista hasta lograr el apoyo ciudadano a la propuesta, que es rechazada por el 64% de la población

La repercusión internacional de esas iniciativas progresistas coincidió con la inusitada fama alcanzada por el presidente del país, José Mujica, por vivir en una granja alejado del lujo que rodea habitualmente a los gobernantes y tener un patrimonio de menos de 200.000 dólares.

De las tres reformas legales, la de la marihuana fue sin duda la más llamativa y representó un verdadero pulso al modelo internacional de lucha antidrogas, aunque fue también la que peor suerte ha corrido por ahora.

Antes de cerrar el año, su principal impulsor, el propio Mujica, pidió frenar el trámite parlamentario del proyecto de ley oficialista hasta lograr el apoyo ciudadano a la propuesta, que es rechazada por el 64 por ciento de la población, según una encuesta.

La nueva estrategia contra el narcotráfico fue planteada para frenar la creciente delincuencia juvenil, un dolor de cabeza para el Gobierno y un arma para la oposición, que en abril presentó 350.000 firmas para convocar un referéndum que permita rebajar la edad penal a los 16 años.

Con el argumento de que los jóvenes deben comprar la marihuana a las mismas mafias que reparten drogas duras en las que los menores terminan cayendo, el gobernante anunció en junio su intención de que el Estado asuma el práctico monopolio del negocio del cannabis, un verdadero hito a nivel mundial.

Según cifras oficiales, el 20 % de los uruguayos de edades entre los 15 y los 65 años consumió marihuana alguna vez y el 8,3 % dijo haberlo hecho en el último año, aunque los sondeos indican también que el 60 % de la población es contraria a despenalizar la droga.

El plan, en suspenso en el Parlamento, fue recibido con recelo en países como México, Colombia y Venezuela

El plan, en suspenso en el Parlamento, fue recibido con recelo en países como México, Colombia y Venezuela, aunque fue apoyado por otros como Guatemala, hastiado del fracaso de las fórmulas tradicionales de lucha contra el narcotráfico.

Sí fue ya aprobado en el Legislativo otro arriesgado proyecto de ley que despenaliza el aborto hasta la duodécima semana de gestación y que tampoco está exento de polémica.

La iniciativa, impulsada por el bloque oficialista de izquierdas Frente Amplio (FA), vio la luz en octubre en medio del rechazo de los antiabortistas pero también de algunos proabortistas que la critican porque impone controles demasiado estrictos del Estado a la mujer que pretenda interrumpir el embarazo.

A diferencia de lo que sucedió con una propuesta similar vetada en 2008 por el gobernante Tabaré Vázquez (2005-2010), también del FA, Mujica promulgó la normativa aunque luego aclaró que tal vez vote en contra de ella si se realiza el referéndum que la oposición pretende convocar con la recogida de firmas entre la población.

La legalización del matrimonio homosexual ha resultado hasta el momento igual de controvertida pero menos accidentada. Logró el beneplácito de la Cámara de Diputados en diciembre y se encamina a su aprobación en el Senado en 2013.