Publicado el 23 de dic de 2012 2:03 pm |

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Foto: REUTERS/Juan Medina

(Madrid, 23 de diciembre. dpa) – El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, se presenta en la despedida del 2012 ante un escenario jamás pensado al inicio de la temporada: ¿Qué hacer con el futuro de José Mourinho en el club?.

El Real Madrid firmó un semestre lamentable: en apenas 17 partidos perdió más puntos que toda la temporada anterior, se ubica 16 unidades por debajo del líder Barcelona, no pudo clasificarse como primero de su grupo en la Liga de Campeones y los cortocircuitos entre el entrenador y la plantilla salieron a la luz pública.

Como si fuera poco, Mourinho redobló la apuesta como nunca el sábado y el desafío le salió mal: sentó al capitán Iker Casillas en el banquillo y el Real Madrid perdió por 3-2 contra el Málaga con, incluso, responsabilidad del portero Adán en uno de los goles rivales.

No pienso dimitir y no temo por mi puesto, para nada“, sentenció el portugués poco después de la derrota contra el conjunto dirigido por el chileno Manuel Pellegrini, en un intento por llevar estabilidad a su gestión.

“No pienso dimitir y no temo por mi puesto, para nada”

En su afán por dar crédito de su poder en la plantilla, Mourinho terminó dando un paso en falso con la separación de Casillas del equipo titular: tanto los medios madrileños como parte de la afición le soltaron la mano al luso, cuando aún falta más de media temporada.

Los periódicos más importantes de la capital española utilizaron rótulos como “fracaso” o “ridículo” para calificar las decisiones de Mourinho en el encuentro contra el Málaga, mientras que la mayoría de ellos publicaron encuestas sobre qué posición debía adoptar el Real Madrid respecto al entrenador portugués. El resultado fue claro: en todas las encuestas más de un 75 por ciento de los votantes pedía la destitución inmediata de “Mou”.

Así y todo, habrá que esperar hasta el 6 de enero, cuando el Real Madrid reciba a la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu, para conocer el veredicto fidedigno del hincha blanco, ya que en las encuestas por internet se permite participar a aficionados de todo el resto de los clubes.

De acuerdo a la prensa local, el presidente Pérez se encuentra en una encrucijada sobre el futuro de Mourinho.

El mismo directivo que el sábado se quedó estupefacto ante las cámaras de “Canal Plus” mientras observaba la planilla oficial de la alineación del Real Madrid, hoy duda sobre si cambiar de rumbo en el inicio del 2013 o aguardar para despedirse de Mourinho en junio.

El presidente Pérez se encuentra en una encrucijada sobre el futuro de Mourinho

El factor económico puede ser determinante para la decisión de Pérez: si el Real Madrid decide despedir a Mourinho en los próximos días, deberá desembolsar unos 20 millones de euros (26,3 millones de dólares) de indemnización para el entrenador.

Por otro lado, la ausencia de un reemplazante de peso para la segunda mitad de temporada tampoco permite a la directiva del club blanco tomar acciones drásticas inmediatas respecto a la conducción de su plantilla.

Mourinho demostró durante las dos temporadas y media estar capacitado para lo que se le buscó: le ganó una liga nada menos que al Barcelona de Josep Guardiola y hasta llevó al Real Madrid a las semifinales de la Champions dos veces consecutivas después de casi una década de frustraciones en octavos de final.

También quedó claro que el Real Madrid tuvo que pagar un precio caro para satisfacer a su entrenador. Bajo la gestión de Mourinho, el Real Madrid tuvo que despedir al entonces director deportivo Jorge Valdano y vio cómo se alejaba de la primera plantilla una figura emblemática como Zinedine Zidane.

El Real Madrid hasta sintió resquebrajadas estructuras impensadas de las entrañas de la institución: después de su primera temporada, Mourinho prescindió del doctor del club Juan Carlos Hernández y hasta del cocinero del primer equipo, apodado “Chechu”.

Hace poco más de una semana Florentino Pérez aprovechó un evento oficial para lanzar un mensaje de apoyo al técnico luso: “Desde aquí, José Mourinho, mi reconocimiento, mi confianza en tu trabajo y mi cariño“, dijo el mandamás del Real Madrid.

En los próximos días restará saber si el “Casillas-gate” fue el detonante de una ruptura definitiva e inmediata entre club y cuerpo técnico o si los poderes del “Special One” cobraron aún más fuerza en el universo blanco.

Por Joaquín Cavanna