Publicado el 24 de dic de 2012 11:23 am |

  comentarios

Un hombre cuenta papeletas de votación. Foto: STR / Reuters

(El Cairo, 24 de diciembre-Reuters).- Jueces de Egipto estaban investigando el lunes reclamos por supuestas irregularidades antes de anunciar el resultado de un referendo que mostraría que una controvertida nueva Constitución ha sido aprobada.

Un cómputo del partido Hermanos Musulmanes, que llevó al poder a Mursi en las elecciones de junio, indicó un 64 por ciento de apoyo al “sí”

El presidente Mohamed Mursi considera a la Carta Magna, redactada por la mayoría islamista, como un paso vital en la transición del país hacia la democracia, casi dos años después de la caída del régimen autocrático de Hosni Mubarak.

La oposición -una alianza imprecisa de liberales, musulmanes moderados y cristianos- considera a la normativa demasiado islámica, y señala que ignora los derechos de las minorías y que generará más disturbios en el país más poblado del mundo árabe.

Los detractores de la consulta, celebrada en dos fases y que acabó el sábado, han manifestado además que el plebiscito estuvo plagado de irregularidades, por lo que han pedido una investigación completa.

“El comité actualmente está compilando los resultados de la primera y segunda fase, y los votos de los egipcios en el exterior, y está investigando los reclamos”, dijo a Reuters el juez Mahmoud Abu Shousha, miembro de la entidad fiscalizadora.

El magistrado del comité dijo que no se había establecido un plazo para el anuncio del resultado final del referendo, pero agregó que sería poco probable que suceda el lunes.

Un cómputo del partido Hermanos Musulmanes, que llevó al poder a Mursi en las elecciones de junio, indicó un 64 por ciento de apoyo al “sí”, aunque sólo un tercio de los 51 millones de egipcios capacitados para votar participó del referendo.

Un recuento de la oposición fue similar, pero ésta dijo que la votación estuvo plagada de abusos en ambas rondas electorales, que se realizaron los últimos dos sábados.

Medidas de austeridad

Apresurando el ritmo de confección y aprobación de la Constitución, Mursi se arriesga a perder la oportunidad de construir consenso para las medidas de austeridad que son urgentemente necesarias para comenzar a encarrilar la economía.

En una muestra de las preocupaciones de los inversores, Standard and Poor’s recortó la calificación crediticia de Egipto a largo plazo y dijo que era posible otra disminución si empeoraba la turbulencia política.

Mursi señala que la Constitución apunta a poner punto final a la era Mubarak y brindar las bases de una democracia nueva, estable y liderada por civiles.

Pero el opositor Frente Nacional de Salvación ha dicho que la nueva Carta Magna profundiza la división entre los liberales y los islamistas que se unieron para destituir a Mubarak, y que extenderá el malestar que ha tenido graves consecuencias en los últimos tiempos para la sociedad y la economía.

Si el voto por el “sí” en la consulta popular es confirmado, en unos dos meses se realizará una elección parlamentaria, fijando el escenario para que musulmanes y opositores -unidos y rejuvenecidos por la crisis política- renueven su batalla.

La relativamente baja concurrencia al plebiscito hizo que ciertos periódicos independientes cuestionaran el respaldo con que realmente cuenta el Gobierno.

“La batalla por el referendo ha terminado, y la guerra por la legitimidad de la Constitución ha comenzado”, indicó el periódico Al-Shorouk en un titular, mientras que Al-Masry Al-Youm encabezó la noticia con la frase: “La Constitución de la minoría”.

No obstante, el periódico del Partido Libertad y Justicia de los Hermanos Musulmanes llevó en su portada el título: “El pueblo ha mandado: Sí a la Constitución”.

La oposición dijo que continuará desafiando al Gobierno mediante protestas y otros medios democráticos.

Por Tamim Elyan