Publicado el 27 de dic de 2012 6:48 am |

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(Tokio, 27 de diciembre. EFE) – El ministro portavoz, Yoshihide Suga, dijo hoy que el nuevo Gobierno japonés no descarta revisar una declaración emitida en 1993 que reconoce el uso de “esclavas sexuales” por parte del ejército nipón en países asiáticos antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

Suga explicó en declaraciones recogidas por la agencia Kyodo que “es deseable que expertos e historiadores” estudien dicha declaración, emitida por el entonces ministro portavoz Yohei Kono, sin que por ello se convierta “en un problema político o diplomático”.

Sin embargo, Suga no apuntó a que el nuevo Gobierno de Shinzo Abe vaya a modificar próximamente el texto, basado en un estudio gubernamental que reconocía que el ejército nipón “estuvo, directa o indirectamente, involucrado en el establecimiento y la gestión de las casas de confort y en el envío de mujeres de confort”.

“Casas de confort” y “Mujeres de confort” son un eufemismo para los prostíbulos y las mujeres que fueron forzadas a prostituirse.

“Casas de confort” y “Mujeres de confort” son un eufemismo para los prostíbulos y las mujeres que fueron forzadas a prostituirse por parte del ejército imperial nipón en varios países asiáticos.

Se cree que unas 200.000 mujeres fueron forzadas a prestar servicios sexuales a miembros de las tropas niponas, la mayoría de ellas en China y la península coreana.

La declaración de Suga ha motivado hoy reacciones de protesta por parte de representantes de los Gobiernos de China y Corea del Sur.

El nuevo primer ministro de Japón, Shinzo Abe, conocido por sus posturas nacionalistas, ya indicó que revisaría la llamada “Declaración Kono” cuando se presentó el pasado septiembre como candidato en las primarias de su formación, el conservador Partido Liberal Demócrata (PLD).

Abe, que asumió ayer el cargo y que ya fue primer ministro entre 2006 y 2007, aprobó durante su anterior mandato un documento que afirmaba que no existen evidencias para establecer de manera directa que el los funcionarios del Gobierno y las autoridades militares estuvieron implicados en el reclutamiento de “esclavas sexuales”.