Publicado el 30 de dic de 2012 2:54 pm |

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(Río de Janeiro, 30 de diciembre. EFE).- Al menos tres supuestos asaltantes murieron hoy en la persecución a una banda criminal que asaltó una fábrica de joyas en Río Grande do Sul, estado del sur de Brasil fronterizo con Argentina, y que tomó como rehenes a siete personas, que aún mantienen retenidas en un área boscosa, informó la Policía.

El hecho comenzó hacia las 02.00 hora local (04.00 GMT) de este domingo, cuando cerca de diez hombres armados asaltaron una fábrica de joyas en Cotiporá, municipio de Río Grande do Sul, tras haber dinamitado las puertas y los cofres de la planta.

La Policía inició la persecución de los asaltantes al ser alertada rápidamente sobre lo ocurrido y, en un primer enfrentamiento, tres supuestos delincuentes murieron y dos agentes sufrieron heridas de bala sin gravedad.

Uno de los muertos fue identificado como Elisandro Rodrigo Falcao, considerado como el delincuente más buscado por las autoridades de Río Grande do Sul por ser el jefe de una banda que utiliza explosivos para asaltar bancos, vehículos blindados de transporte de valores y cajeros electrónicos bancarios.

Los demás asaltantes tomaron como rehenes a por lo menos siete personas que estaban en un bar próximo a la fábrica de joyas y en una casa en el área rural, para utilizarlos como escudos e impedir el acercamiento de la Policía.

Los rehenes son dos mujeres que estaban en un bar y cinco miembros de una misma familia, incluyendo un niño de cinco años

El grupo huyó hacia una región boscosa próxima a Cotipora en donde están concentradas las búsquedas. Los rehenes son dos mujeres que estaban en un bar y cinco miembros de una misma familia, incluyendo un niño de cinco años, sacados a la fuerza de su residencia.

“Nuestra mayor preocupación es rescatar con vida a los rehenes”, afirmó el capitán Juliano Amaral, uno de los cerca de 200 miembros de la Policía Militarizada de Río Grande do Sul que participa en la persecución con el apoyo de un helicóptero.

“La prioridad de las autoridades es la vida de esas personas. El comando (de la Policía) tiene que actuar con tranquilidad”, dijo por su parte el gobernador de Río Grande do Sul, Tarso Genro, en declaraciones a una radio local.