Publicado el 02 de ene de 2013 2:46 pm |

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(Berlín, 2 de enero. DPA) – El año que comienza será uno de interesantes procesos electorales en el mundo entre los que se destacan países como Alemania, Italia o Israel. A continuación, un panorama.

Alemania: Las elecciones generales en Alemania, previstas para un domingo de septiembre aún por determinar, tendrán impacto en toda Europa por la influencia decisiva de Berlín en la gestión de la crisis del euro. Angela Merkel parte con amplia ventaja sobre el socialdemócrata Peer Steinbrück, su ex ministro de Finanzas y principal rival.

Todo indica que la canciller conservadora ganará un tercer mandato hasta 2017. Sin embargo, Merkel podría verse forzada a reeditar una “gran coalición” con los socialdemócratas como la de su primer mandato (2005-2009) debido a la crisis de su socio actual, los liberales. La nueva coalición sería una buena noticia para los países más ahogados por la crisis -Italia, España y Grecia- y podría moderar la austeridad sin contemplaciones pregonada hasta ahora desde Berlín.

Italia: Los italianos decidirán su futuro político los días 24 y 25 de febrero, bajo la atenta mirada de los mercados. El ex comisario europeo Mario Monti tiró la toalla poco antes de Navidad, tras un año como jefe del gobierno, porque su predecesor, Silvio Berlusconi, le retiró el apoyo en el Parlamento. Monti intentó sacar de la recesión al endeudado país, y logró al menos tranquilizar a los mercados.

Se mostró dispuesto a liderar un nuevo gobierno, pero sólo en determinadas circunstancias.

Se mostró dispuesto a liderar un nuevo gobierno, pero sólo en determinadas circunstancias. No puede presentarse como candidato a los comicios debido a su cargo de senador vitalicio, pero si una mayoría parlamentaria respalda su programa sí podría volver a ser primer ministro.

Israel: En las elecciones parlamentarias del 22 de enero se espera una nueva victoria del derechista Likud, liderado por el primer ministro Benjamin Netanyahu. De ser así, el presidente Shimon Peres le encargaría la formación de un gobierno de coalición. Se descarta que el Likud, defensor de la política de asentamientos, logre una mayoría absoluta. Los partidos de izquierda y centro se encuentran divididos.

La exjefa de la oposición y exministra del Exterior Tzipi Livni regresa al frente de un nuevo partido, pero de momento no se le auguran muchas opciones. Hay mucha expectación ante los comicios porque 2013 será un año clave en la región, especialmente en cuanto a la disputa nuclear con Irán. Si no hay acuerdo diplomático con Teherán, Israel podría volver a amenazar con una ofensiva militar. Por otro lado, las esperanzas de que se reanude el proceso de paz con los palestinos son escasas.

Irán: Irán celebrará elecciones el 14 de junio. El presidente, Mahmud Ahmadineyad, no podrá optar al cargo, pues la Constitución sólo permite dos mandatos. Parece claro que el país desea salir de su aislamiento y, en lo posible, que el nuevo presidente abogue por una solución de compromiso en la disputa nuclear y un tono menos agresivo con Israel.

También se espera que el nuevo jefe de Estado pueda ayudar a poner fin a la crisis económica, agravada por las sanciones. Frente al candidato del ala Ahmadineyad -aún no se ha nombrado oficialmente- se sitúan los conservadores liderados por el presidente del Parlamento, Ali Lariyani. Si los reformistas pudieran concurrir, a la lista se añadiría los ex presidentes moderados Akbar Hashemi Rafsanyani y Mohamed Jatami. En cuanto a Ahmadineyad, se prevé que pueda regresar dentro de cuatro años, siguiendo el modelo Putin.

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Túnez: ¿Conseguirán los islamistas más poder o se los castigará por el caótico liderazgo del gobierno de transición? Esa es la pregunta clave que plantean los comicios presidenciales y parlamentarios previstos para este verano (boreal) en Túnez, la “madre de la Primavera Árabe”. En torno a dos años después del derrocamiento de Xine Abidine Ben Ali, la ilusión parece haberse esfumado y crece la decepción ante la falta de éxitos contra el elevado desempleo.

Además, el turismo sigue resintiéndose desde la revolución, en parte debido a una pequeña minoría de extremistas religiosos: los salafistas. Los hoteleros que venden alcohol temen por su seguridad, al igual que los periodistas, organizadores de exposiciones o profesores que en las universidades no toleran el uso de burka.

Cuba:Los cubanos no tendrán mucho donde elegir cuando sean llamados a las urnas, pues el Partido Comunista es el único permitido y sus órganos supervisan la nominación de candidatos. No hay opciones para la disidencia. La Asamblea General del Poder Popular, que se elegirá el 3 de febrero, votará un Consejo de Estado y, según lo previsto, confirmará a Raúl Castro -de 81 años- como presidente para los próximos cinco años.

Por lo demás, el Parlamento cubano celebra dos sesiones regulares al año para aprobar leyes. El verdadero poder en la isla lo tiene el politburó del Partido Comunista.

El verdadero poder en Cuba lo tiene el politburó del Partido Comunista.

Kenia: La comunidad internacional mira con temor las elecciones que tendrán lugar en marzo en Kenia. Tras los últimos comicios, en diciembre de 2007, el país africano estuvo al borde de la guerra civil porque tanto el líder de la oposición, Raila Odinga, como el jefe de Estado, Mwai Kibaki, se declararon vencedores. La violencia étnica se llevó las vidas de más de mil personas y cientos de miles huyeron.

Meses después, ambas partes llegaron a un acuerdo: Kibaki se mantuvo como presidente y Odinga fue nombrado jefe de gobierno con competencias ampliadas. Ahora, dos de los candidatos a la presidencia -el ex ministro de finanzas Uhuru Kenyatta y el ex ministro de Educación William Ruto- están acusados de crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional. La Constitución no permite que Kibaki se postule para un tercer mandato, y Odinga parte como favorito.

Zimbawe: También hay temor ante las elecciones previstas esta primavera (boreal) en Zimbabwue, donde los comicios se ven ensombrecidos desde hace años por la violencia y la arbitrariedad policial. Después de 32 años en el poder, el presidente Robert Mugabe quiere volver a presentarse como candidato.

El autoritario mandatario, de 88 años, y su partido Zanu-PF han llevado a la ruina al antaño rico país. Mugabe está acusado de falsificar los comicios y violar los derechos humanos. Desde 2009 gobierna Zimbabwue un Ejecutivo de unidad nacional con el opositor MDC de Morgan Tsvangirai, con el que el país ha experimentado una ligera recuperación.

Madagascar: Cuatro años después del golpe militar, la república votará libremente en mayo de 2013. El empobrecido país del sureste de África está regido desde 2009 por un gobierno no reconocido internacionalmente y liderado por Andry Rajoelina.

Actualmente Rajoelina y el derrocado jefe de Estado, Marc Ravalomanana, negocian el regreso de éste del exilio en Sudáfrica y su posible candidatura a los comicios.

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Mali: Tras el cambio de gobierno provocado por los militares, la situación en Mali es confusa y la restauración del orden democrático, cuestionable. Poco antes de Navidad, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad el envío de tropas para recuperar el norte del país, conquistado por los islamistas.

La fuerza Afisma, liderada por africanos, apoyará al gobierno con “todos los medios necesarios”. Además, hay esfuerzos para llegar a una solución política, centrada en las negociaciones con el norte, la restauración de la autoridad estatal en todo el territorio y la organización de elecciones.

Austria: Un millonario quiere hacerse un hueco en la política austríaca. El Team Stronach, nuevo partido del austríaco-canadiense Frank Stronach, planea acabar con la mayoría absoluta de la coalición entre el popular ÖVP y el socialdemócrata SPÖ.

Las encuestas le auguran un diez por ciento, mientras que el conservador FPÖ obtendría un 20 por ciento y los Verdes, un 15 por ciento. Los austríacos votan además a comienzos de año en un referéndum sobre el futuro del servicio militar y civil obligatorios.

Un millonario quiere hacerse un hueco en la política austríaca.

República Checa: Por primera vez, los checos elegirán directamente a su nuevo presidente. Los comicios, que tendrán lugar el 11 y 12 de enero, podrían deparar sorpresas. Es probable que sea necesaria una segunda vuelta. Según las encuestas, se perfila una batalla entre el ex primer ministro Milos Zeman, a la izquierda, y el conservador y estadista Jan Fischer.

Entre los candidatos también se encuentran el artista Valdimir Franz, que tiene todo el cuerpo tatuado, y el ministro del exterior Karel Schwarzenberg. El actual presidente, el neoliberal Vaclav Klaus, no podrá concurrir, pues ha completado dos mandatos.

Noruega: La popularidad del socialdemócrata Jens Stoltenberg parece que no bastará para que continúe un tercer mandato al frente del país escandinavo. Y eso pese a su soberbia gestión tras los atentados de Utoya y oslo en julio de 2011. Según las encuestas, en los comicios del 9 de septiembre se perfila la victoria de la oposición conservadora.

Tras ocho años de gobierno, los noruegos parecen haberse cansado de la coalición de centro-izquierda de Stoltenberg. En el rico país -gracias a sus reservas de gas y petróleo- el debate dira en torno al reparto de la riqueza y la lucha contra la falta de mano de obra.

Islandia: Islandia celebra elecciones el 27 de abril, y en ellas también se perfila la disolución de la coalición liderada por los socialdemócratas. Cuatro años después de la quiebra total de los bancos islandeses, muchos de los 270.000 electores parecen volver a optar por el conservador Partido de la Independencia, al que en 2008 se culpó del desastre. En cualquier caso, la primera ministra, la socialdemócrata Jóhanna Sigurdardóttir, manifestó que se retirará en 2013.