Publicado el 19 de ene de 2013 1:30 pm |

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Foto: AFP

(ParísS, 19 de enero – AFP) – La “reina” del diseño francés Andrée Putman, que ha transformado con sus manos el interior de hoteles, restaurantes, oficinas de ministros y hasta el avión Concorde, falleció el sábado en París a los 87 años.

Con mucho rigor, distinción y un suspiro de fantasía, la “gran dama del diseño”, muy conocida en el extranjero, se definía como una “exploradora” siempre a la búsqueda “de nuevos territorios”.

Su estilo apuntaba hacia lo atemporal. Le gustaba mezclar las épocas, los materiales con dos elementos esenciales para ella: la luz y el espacio.

Trabajadora, exigente, perfeccionista, Andrée Putman huyó hasta el final de la idea de “jubilarse”.

Andrée Putman nació el 23 de diciembre de 1925 en París en el seno de una familia de intelectuales burgueses franceses, amantes del arte, del refinamiento y de la elegancia, que la destinaban a una carrera en la música.

A los 19 años recibió el premio de armonía del conservatorio de París de las manos del compositor Francis Poulenc. Pero Andrée dejó la música de la noche a la mañana y trabajó como mensajera para la revista de moda Femina, una manera de poner un pie en la prensa femenina, sector que dejó en 1958.

De joven, contrajo matrimonio con el ‘marchand’ de arte Jacques Putman por lo que conoció numerosos artistas y se propuso revelar el arte contemporáneo a la mayor cantidad de gente.

En 1971 asumió la dirección artística de “Creadores e industriales” que fue un semillero de jóvenes estilistas como Jean-Paul Gaultier, Emmanuelle Khahn, Issey Miyake o Thierry Mugler. La aventura terminó en 1976.

Andrée Putman se divorció y fundó en 1978 “Ecart” con la que sacó del olvido a los diseñadores de entreguerras como Robert Mallet-Stevens, Jean-Michel Frank o Eileen Gray reeditando sus muebles.

Comenzó entonces a diseñar los interiores de amigos (Michel Guy, Karl Lagerfeld) y en 1984 rediseñó el interior del hotel Morgans en Nueva York con un estilo minimalista que sorprendió. Los estadounidenses se entusiasmaron por esta diseñadora que encarnaba la elegancia francesa por excelencia. Andrée Putman trabajaba de día y por la noche se iba de fiesta.

Jack Lang, entonces ministro francés de Cultura, le confió el diseño de sus oficinas, la primera de una serie de encargos oficiales. Redecoró incluso el avión Concorde para Air France.

Tras un diferendo con su socio financista, Andrée Putman se vió obligada a renunciar a “Ecart”. Enérgica volvió a empezar todo en 1997 creando la Agencia Andrée Putman, que dirigía con su hija Olivia.