Publicado el 21 de ene de 2013 6:37 am |

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Foto: EFE/CESAR CARRIÓN

(Bogotá, 21 de enero. EFE) El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que su Gobierno está listo para repeler cualquier ofensiva de las Farc tras el fin de la tregua unilateral decretada por esta organización el pasado noviembre y que este domingo llegó a su fin.

“Estamos a la ofensiva con todo. Tuvimos una discusión amplia y recibí mucha información de inteligencia sobre supuestas operaciones que esta organización tenía y tiene planeadas para después de este momento (…), se están tomando todas las precauciones, todas las medidas para que esas acciones sean neutralizadas”, afirmó Santos al término de un consejo de seguridad en la sede de la Presidencia.

También sostuvo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) cumplieron relativamente la tregua.

Hicimos un análisis de qué sucedió efectivamente durante esa tregua y la verdad es que hubo una reducción importante en el número de acciones de esta organización, hubo una reducción muy importante en el número de nuestros soldados y policías muertos o heridos. Con eso podemos concluir que hubo un cumplimento, pero un cumplimiento relativo, porque también hubo acciones”, matizó.

Concluyó el cuestionado alto el fuego decretado unilateralmente por las Farc en medio de denuncias de distintas instituciones de que esta organización violó la tregua y advertencias sobre un eventual recrudecimiento de las acciones violentas en Colombia.

“Se están tomando todas las precauciones, todas las medidas para que esas acciones sean neutralizadas”

Según un balance de la Defensoría del Pueblo, entre el 20 de noviembre y el 17 de enero, las Farc cometieron 57 acciones armadas contra la población civil y la fuerza pública.

Éstas se registraron en los departamentos de Antioquia, Chocó, Córdoba, Arauca, Boyacá, Vichada, Tolima, Cauca, Huila, Meta, Guaviare, Nariño, Putumayo y Caquetá en forma de instalación de explosivos y minas antipersonales y homicidios selectivos.

También hubo combates con la fuerza pública con interposición de población civil, enfrentamientos con otros grupos armados ilegales y hostigamientos contra instalaciones policiales.

El director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), Jorge Restrepo, dijo a Efe que entre el 20 de noviembre de 2012 y el 13 de enero de 2013 se presentaron “trece acciones ofensivas de las Farc”.

Además, el Cerac tiene registrados 22 combates entre las Farc y el Ejército en Cauca (7), Antioquia (4), Meta (3), Caquetá (2), mientras que en Guainía, Arauca, Chocó, Huila, Guaviare y Norte de Santander hubo uno en cada departamento.

Restrepo explicó que su centro de estudios no considera los combates como acciones “claramente atribuidas” a las Farc pues esos enfrentamientos pueden darse por iniciativa o respuesta de los bandos en conflicto.

En todo caso estas acciones han dejado 31 muertos -2 civiles, 4 militares y 25 guerrilleros-.

Restrepo también consideró que desde hoy, cuando se acaba la tregua, las Farc podrían desatar una ofensiva contra unidades policiales, militares y la infraestructura petrolera, convencido de que han podido aprovechar el cese de hostilidades para “rearmarse, reentrenarse”.

En términos similares se expresó la Defensoría del Pueblo en el informe difundido esta semana, en el que alertó que una vez finalizada la tregua las acciones rebeldes pueden afectar a Nariño, departamento fronterizo con Ecuador, Caquetá (sur), Cauca (suroeste), Arauca y Norte de Santander, estos últimos limítrofes con Venezuela.

Mientras que la Policía y el Ejército insisten en que las Farc han incumplido su compromiso, los negociadores de la organización insisten desde Cuba que sí han cumplido con la tregua.

Tan sólo reconocieron que uno de sus frentes derribó dos torres de energía por error, ya que “la orden de cese al fuego no llegó a la unidad guerrillera comprometida en estas acciones”.

Los anteriores ceses de hostilidades en Colombia tuvieron lugar en 1985, durante el mandato de Belisario Betancur; en 1991, con César Gaviria en la Presidencia; y en 1999, durante el Gobierno de Andrés Pastrana.

En todos los casos terminaron en fracaso por falta de acuerdos con los Gobiernos de turno.