Publicado el 27 de ene de 2013 11:59 am |

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Foto: EFE

(Santa María 27 de enero -EFE) .- Santa María, una dinámica ciudad de 261.000 habitantes en el corazón del estado brasileño de Río Grande do Sul, se vio sacudida este domingo por la tragedia de la discoteca Kiss, donde un incendio se cobró la vida de al menos 233 personas, muchos de ellos universitarios, y dejó heridas a 48 más.

La catástrofe ha enlutado a todo Brasil, pero particularmente a la comunidad universitaria, ya que muchas de la víctimas eran jóvenes de diferentes facultades de la Universidad Federal de Santa María (UFSM) que celebraban una fiesta en el local.

Sentimos mucho que, en medio a un momento de fiesta, la tranquilidad del país, de hermanos y amigos sea interrumpida por la noticia de una fatalidad de esta dimensión”, manifestó en un comunicado el director de la UFSM, Felipe Martins Müller.

El rector, que dijo estar “consternado por la tragedia”, declaró luto en la institución y convocó “todos los sicólogos y asistentes sociales de la universidad” para que comparezcan al Centro Deportivo Municipal de la ciudad con el fin de ayudar a los familiares de la víctimas y a la comunidad educativa.

El alcalde de la ciudad, Cezar Schirmer, decretó luto oficial de treinta días por la tragedia

Santa María, una ciudad que vive del comercio y los servicios, alberga ocho universidades, de las cuales la más importante es la UFSM, que tiene 1.804 profesores y 27.299 estudiantes, que representan más del 10 por ciento del total de su población.

El alcalde de la ciudad, Cezar Schirmer, decretó luto oficial de treinta días por la tragedia ocurrida en el centro del municipio.

“Todavía estamos en choque, trabajando mucho para ayudar a las víctimas. Me gustaría que este día no hubiera amanecido”, dijo al diario Zero Hora la directora del Hospital Universitario de Santa María, Elaine Resener, cuyo hijo Luiz Arthur Resener de Moraes, de 25 años, estudiante de medicina, está entre los heridos.

Resener relató que un amigo llegó hasta su casa esta madrugada para informarle de lo sucedido y que su hijo estaba entre los primeros que habían sido socorridos y trasladados a un hospital de la ciudad.

Hasta el momento, de los 233 muertos confirmados por las autoridades sólo han sido identificado seis, cinco de ellos hombres y una mujer,

“Corrí para allá (para la discoteca) y cuando vi aquel montón de personas frente al local comencé a tener noción del tamaño de la tragedia”, agregó Resener.

Los cadáveres fueron trasladados al Centro Deportivo Municipal en cuyos alrededores centenares de familiares y amigos desesperados esperan noticias de aquellos que todavía consideran desaparecidos con la esperanza de que no estén en la lista de muertos.

Hasta el momento, de los 233 muertos confirmados por las autoridades sólo han sido identificado seis, cinco de ellos hombres y una mujer, sin precisar sus edades.

La conmoción causada por la tragedia llevó a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, a suspender su participación en la Cumbre de la CELAC-UE en Santiago de Chile y emprender su regreso anticipado al país para dirigirse a Santa María y estar al lado de la población.

El ministro de Educación, Aloizio Mercadante, que estaba con Rousseff en Santiago, también emitió un comunicado en el que su despacho “lamenta profundamente la tragedia” que dejó 233 fallecidos, “la mayoría estudiantes de la Universidad Federal de Santa María”.

La magnitud de la tragedia causada por el incendio sólo es superada en Brasil por otra conflagración ocurrida el 17 de diciembre de 1961 en la ciudad de Niteroi, vecina de Río de Janeiro, donde el Gran Circo Americano fue pasto de las llamas durante una función, catástrofe que se cobró la vida de 503 personas, según datos extraoficiales.