Publicado el 02 de feb de 2013 9:23 am |

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Vista de las fotos y biografías de los candidatos a diputados al Parlamento Nacional y Asambleas Privinciales a elegirse el próximo domingo, en las elecciones generales 2012-2013, hoy, viernes 1 de febrero del 2013, en La Habana (Cuba). EFE/Stringer

(La Habana, 1 feb dpa) – Cuba celebra este domingo unas elecciones parlamentarias que deben dar inicio a fin de mes al segundo mandato del presidente Raúl Castro.

Más de 600 diputados deben ser elegidos para la Asamblea Nacional del Poder Popular. Tras unos comicios rechazados por la oposición interna y que deben de transcurrir sin sorpresas, se estima que el nuevo Legislativo confirmará a finales de febrero a Raúl Castro por otros cinco años en el poder.

Si se concreta el plan de limitar los mandatos de funcionarios de alto rango a un máximo de dos periodos consecutivos, según lo propuesto por el propio Raúl Castro en 2011, el próximo sería su último quinquenio al frente del gobierno.

El menor de los Castro asumió formalmente la presidencia el 24 de febrero de 2008, aunque ya ejercía el cargo de forma interina tras el retiro por enfermedad de su hermano Fidel en julio de 2006. Ambos están nominados oficialmente entre los 612 candidatos para la Asamblea Nacional.

Vista de las fotos y biografías de los candidatos a diputados al Parlamento Nacional y Asambleas Privinciales a elegirse el próximo domingo, en las elecciones generales 2012-2013, el viernes 1 de febrero del 2013, en La Habana (Cuba). EFE/Stringer

Fidel Castro, de 86 años, encabeza la lista por el municipio de Santiago de Cuba, en la provincia del mismo nombre, en el este de la isla. Raúl Castro, de 81 años, es candidato por el municipio de Segundo Frente, también en Santiago.

Además de los 612 candidatos para la Asamblea Nacional, serñán elegidos los delegados a las asambleas provinciales entre 1.269 candidatos.

Todos los nominados son elegidos previamente por los delegados municipales de la isla y por asambleas ciudadanas. Disidentes y países como Estados Unidos rechazan las eleciones cubanas como “farsa” democrática. La isla no permite otras formaciones políticas al lado del Partido Comunista de Cuba (PCC), así como tampoco las campañas de proselitismo.

Muchos cubanos critican también en privado la poca influencia real que tienen el Legislativo en el aparato del Estado, controlado por el Consejo de Estado y la cúpula de poder en torno a Raúl Castro.

Las elecciones, por otro lado, deben continuar con el proceso de rejuvenecimiento de cuadros políticos impulsado por Raúl Castro. El mandatario ha subrayado en varias ocasiones la necesidad de formar nuevos dirigentes porque “el tiempo apremia”.

Entre los políticos más influyentes de la vieja guardia que se retiran está el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón. El político de 75 años preside la Asamblea Nacional desde 1993 y fue ministro de Exteriores de Fidel Castro durante un año (1992-1993). Alarcón, miembro del histórico Movimiento del 26 de Julio de Fidel Castro, es uno de los expertos del castrismo en las relaciones con Estados Unidos.

Entre las caras nuevas estará en cambio la hija de Raúl Castro, Mariela Castro, que se presente a diputada por La Habana. La hija del presidente, de 50 años, es conocida por sus posiciones liberales a favor de los derechos homosexuales en la isla.

En el extranjero, Mariela Castro es vista como la cara más “progresista” del gobierno cubano. Se estima, sin embargo, que su iniciativa a favor de la legalización del matrimonio gay en Cuba choca con la resistencia de varios históricos de la cúpula castrista.

Unos 8,4 millones de cubanos están llamados a las urnas el domingo. Los electores pueden votar por uno o varios candidatos de su circunscripción a partir de las seis de la mañana. La participación ha sido siempre superior al 95 por ciento tras los primeros comicios celebrados en 1976, según medios oficiales.