Publicado el 02 de feb de 2013 3:41 pm |

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Video: YouTube.com/AFP

El Cairo, 2 feb (Reuters)Luego de ocho días de protestas que han dejado un saldo de casi 60 muertos, el video de un manifestante desnudado, arrastrado por el suelo y golpeado con porras por policías antimotines llevó a los egipcios a un nuevo nivel de indignación.

Hamada Saber, un adulto de edad media, se encontraba en un hospital de la policía el sábado a la mañana siguiente de aparecer en televisión desnudo, cubierto de hollín y maltratado por media decena de policías que lo arrastraron a hacia un vehículo blindado cerca del palacio presidencial.

La oficina del presidente Mohamed Mursi prometió una investigación del incidente, que tuvo lugar tras la ola más mortal de violencia en sus siete meses en el poder.

Los opositores de Mursi afirman que el hecho prueba que el mandatario ha optado por ordenar una represión brutal como la realizada por Hosni Mubarak contra la revuelta que finalmente lo derrocó en el 2011.

“Mursi ha quedado retratado de cuerpo entero y ha perdido su legitimidad”, escribió por Tweeter Ahmed Maher, fundador del movimiento juvenil 6 de abril, que ayudó a lanzar las protestas contra Mubarak.

Otro manifestante fue muerto a tiros el viernes y más de 100 resultaron heridos, muchos de ellos de gravedad, tras enfrentamientos entre la policía y manifestantes que atacaron el palacio presidencial con bombas mólotov.

Los últimos enfrentamientos tuvieron lugar tras ocho días de violencia en que decenas de manifestantes murieron baleados en Port Said, en el Canal de Suez. Mursi declaró un toque de queda y el estado de emergencia allí y en otras dos ciudades.

Pero ningún hecho de sangre -que las autoridades han atribuido a la necesidad de la policía de controlar a multitudes violentas- ha resonado tanto como las imágenes de policías abusando de un hombre a sus pies, claramente indefenso.

“Desnudar y arrastrar a un egipcio es un crimen que muestra la violencia excesiva de las fuerzas de seguridad y la continuación de sus prácticas represivas, un crimen por el que son responsables el presidente y su ministro del Interior”, escribió en Twitter el político liberal Amr Hamzawy.

El incidente recordó de inmediato la golpiza que policías antimotines propinaron a una mujer en la Plaza Tahrir en diciembre del 2011.

Las imágenes de la mujer siendo arrastrada, con su manto rasgado que dejó ver su torso desnudo y su sostén azul, se convirtieron en un símbolo de unión para la revolución y minaron la legitimidad de los gobernantes militares que detentaron el poder entre la caída de Mubarak y el ascenso de Mursi.

La más reciente ronda de violencia se desató durante el segundo aniversario de la revuelta contra Mubarak y por las sentencias a pena de muerte dictadas la semana pasada en Port Said contra participantes en desórdenes ocurridos hace un año en un estadio de fútbol.