Publicado el 07 de feb de 2013 10:08 pm |

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Foto: Dpa

(Bangkok / Hanoi, 07 de febrero – dpa).- El empleado de banca Nguyen Duc Minh prevé recibir el Año Nuevo a lo grande. Con motivo de las celebraciones en Vietnam (en China y en otros países del sureste asiático) el 10 de febrero, este joven de 32 años quiere regalar a su jefe 200 gramos de pasta de hueso de tigre.

Ha pagado por ella 590 euros (804 dólares) en el mercado negro. Es un dineral, pero Minh considera que se trata de una buena inversión: “Mi regalo es diferente al de mis otros compañeros de trabajo y espero que mi jefe se acuerde el año que viene y me ascienda”.

Los regalos a padres y jefes forman parte de la tradición del Año Nuevo (lunar) chino. Y sobre todo los productos caros procedentes de animales exóticos son especialmente requeridos y apreciados en China y en Vietnam.

Los encargos antes de la fiesta hacen que se dispare este mercado ilegal que mueve millones de dólares. “Entre los meses de octubre y enero aumentan considerablemente las incautaciones”, explica Steven Galster, de la organización Freeland (Bangkok), que busca impedir el contrabando de animales.

“Entre los meses de octubre y enero aumentan considerablemente las incautaciones”

Los productos de animales salvajes son tan típicos en el Año Nuevo Chino como el pavo en las comidas navideñas, asegura el experto. Las especies en peligro en los bosques de Asia como tigres, leopardos, serpientes, pangolines u osos tibetanos se convierten en pasta, polvo, amuleto o medicina.

El año pasado se consiguió rescatar a muchos de estos animales de las manos de los contrabandistas.

La policía de Tailandia encontró cientos de cobras en cajones en una camioneta, mientras que 300 tortugas fueron recuperadas en el aeropuerto de Bangkok.

Por cada animal que se recupera, los contrabandistas consiguen hacer pasar decenas. En todo el mundo, el tráfico de animales mueven entre 7.000 y 22.000 millones de euros, estiman los expertos. Cerca de una cuarta parte del contrabando con animales salvajes, ilegal por la convención de especies protegidas, se desarrolla en Asia.

Tailandia es la principal plataforma para el contrabando con destino a China y Vietnam, dos de los mayores mercados. La razón es la buena infraestructura, el fácil acceso a las posibilidades de financiación y una policía conocida por su flexibilidad moral. Según Galster, redes familiares bien organizadas con contactos en China, Laos y Vietnam son las que dominan el comercio.

Pero se vislumbra una pequeña luz en todo este oscuro asunto: China y Vietnam están dando los primeros pasos para prohibir este comercio. El Ministerio de Medio Ambiente de Vietnam exigió a todos los funcionarios que en año nuevo no coman ningún animal salvaje y denuncien los casos que vean.

También el Partido Comunista chino dispuso en su último Congreso en noviembre medidas más estrictas contra el contrabando de animales salvajes.

Un gran revuelo mediático acompañó las detenciones de traficantes de animales en el sur de China, lo que hizo rebajar el comercio en Tailandia, señaló Galster. “Nuestros informantes indican que hay menos encargos desde China”, señaló.

“Este Año Nuevo los contrabandistas ganarán menos dinero porque las autoridades tailandesas y chinas han cooperado”, señala convencido Phanachon Kaengkhajik, de la policía medioambiental de Bangkok. “Tal vez este Año Nuevo haya sido el peor para el negocio”, agrega. Y ello permite confiar en que numerosos animales que han sido objeto de contrabando puedan sobrevivir.

Foto: Dpa